Si en el post anterior hablaba de la India y una decepción de “valores”, en este hablo de Japón en el mismo tono: por primera vez se ha dejado de retransmitir un torneo nacional de sumo en el país del sol naciente por culpa de un estrepitoso escándalo de juego ilegal, drogas, mafiosos, extorsiones, etc que involucra a algunas de las grandes estrellas de ese deporte. Un deporte que en Japón es considerado como el primero a la hora de transmitir valores culturales e históricos a las nuevas generaciones.

En todas partes cuecen habas. Muchas veces he gritado “que paren esto que me bajo”. Pero no se puede huir. Hay que luchar. Y cuando te digan que la resistencia es inútil, contéstales que por lo menos sirve para demostrar que no todos vamos a ser cómplices y sumisos ante tanta podredumbre. Porque como aseguró Sartre: la humanidad se define con cada decisión de cada uno de nosotros.