El miércoles 2 de mayo tuve el placer de conocer a Fernando Sabater en el Instituto Cervantes, NY.

La conversación fue ligera e incluyó muchas anécdotas y curiosidades, pero también una buena dosis de Filosofía, Psicología y aforismos (como los de Andrés Newman). Aquí van algunas deliciosas frases suyas:

  • Sin atacar, sin acatar
  • La infancia es siempre mala: ya sea porque ha sido mala y te deja un trauma, o porque fue buena y te frustra dejarla atrás
  • La felicidad es difícil de soportar
  • El escepticismo crece, y por eso cuando voy a hacer una afirmación (particularmente si es grandiosa) termino riéndome. Por eso aunque iba para gran filósofo, terminé siendo un simple profesor
  • La dificultad de dejar la jauría
  • No tengo argumentos para apoyar las cosas buenas… ¡pruébalas!
  • Uno filosofa para no dejar de hacerse preguntas
  • No te quedes corto en cotradicciones

Y frases que citó de otros:

Vivimos dramáticamente en un mundo no dramático

Santayana

Cuéntame la mentira que más merezca ser verdad

Mon Faust (Paul Valéry)

¡Si los jóvenes supieran y los viejos pudieran!

Viejo proverbio francés

Patent portas

Que erróneamente atribuyó a Epíteto (es de Marcus Tullius Cicerón)

Las cosas están cambiando tanto que ya no sé si sigo siendo de los nuestros

Frase anónima de la postguerra (Guerra Civil Española)

La diferencia entre un hombre civilizado y un bárbaro es que el civilizado está dispuesto a morir por aquello en lo que no cree del todo

Isaiah Berlin

Conozco París “con Poe, en un sueño”

Lovecraft (… ¡pero Poe tampoco estuvo nunca en París!)

Propongo añadir dos derechos a los Derechos Fundamentales: el derecho a la contradicción y el derecho a largarse

Baudelaire

Así que al final de la charla, y ya que había traducido obras de E. M. Cioran y le conoció personalmente, le hice una pregunta sobre el filósofo rumano que me ha perseguido durante décadas: dado su pensamiento, ¿por qué Cioran no se suicidó?

Sabater me explicó que él mismo trató de ser más nihilista y negativista en su veintena, pero Cioran le dijo: no pareces un nihilista, con ese cuerpo. Y como respuesta a mi pregunta, Sabater me dijo que Cioran sabía que siempre se podría suicidar, así que siempre lo dejaba para otro día.