Según Clarin.com, un juez australiano considera “que el software Kazaa alienta a violar los derechos de propiedad intelectual de la industria discográfica”.
El juez Murray Wilcox no ordenó desmantelar el sistema Kazaa. Por el momento, Wilcox ordenó a Kazaa pagar el 90% de las costas legales de las discográficas. En una audiencia separada se determinarán los daños económicos sufridos por la industria.
O sea, que nuestros amigos en las antípodas, al igual que nuestros “enemigos” (según el propio Fiscal General de los EEUU) en la “guerra de la propiedad intelectual” los estadounidenses, siguen sin entenderlo: la tecnología es NEUTRA.
Ya sé, ya sé que todo es pura paranoia. Imaginaciones mías. Pero no puedo dejar de preguntarme cómo es que en la web de la Campus Party, en la sección de Software Libre, donde hacen el “epílogo” o recapitulación del evento de este año, están todos menos yo. Citan a todos (-¿me olvido de alguien?) Claudio Prado, Juan José Porta, Antonio Larrosa, Cesar Tapia, “Ghe†Rivero, David Gascón, la gente de Mandriva, Fluendo… pero a mí no.
Pasen y vean (Boletin Oficial de las Cortes Generales. Proyecto de Ley por el que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.)
Las cosas ya no serán como antes.
Si por ley quieren mantener entidades “sin ánimo de lucro” que nos cobran impuestos sin rendir cuentas tal y como están, mientras promueven sistemas anticopia, restringen (hasta el punto de casi suprimir) las copias privadas, y siguen queriendo cobrar un canon mal repartido y gestionado, pasándose por el forro la voluntad del Senado Español (reduciendo a una semana el año de debate y consenso aprobado por mayoría) pues que lo hagan, que para eso tienen la mayoría absoluta con sus extraños compañeros de cama, y el respaldo de Prisa.
Hace tiempo escribí un artículo como respuesta a la decisión (que luego rectificaron) del gobierno de eliminar los descuentos de los libros de texto. El artículo en cuestión causó mucha polémica, porque en él abogaba por los libros de texto libres y gratis. -¿Cómo? Libros electrónicos distribuidos a través de P2P. Algunos vieron la propuesta como la de un visionario, otros como la de un loco delincuente, y la mayoría no se atrevió a opinar.
Desde hace mucho tiempo defiendo la postura de que, con lo retorcida que es la Ley de Propiedad Intelectual, y lo mal que actua la SGAE, lo mejor que se podía hacer contra sus constantes abusos era luchar en los tribunales contra ellos, plantar cara a sus amenazas.
El tiempo me va dando la razón, y la valentía del pub sevillano El Aviador (al igual que el pub Kennedy anteriormente) ha dado sus frutos.
No es que tenga nada personal contra Micro$oft, pero representan el modelo de software privativo, código opaco, y tácticas anticompetencia que tanto odiamos los que creemos más en la libertad y en el futuro que en el dinero y el dinero.
Para hundir a Micro$oft (o por lo menos darle un toquecillo), podemos minar su credibilidad. Eso no será difícil, ya que son ellos mismos los que se encargan de hacerlo, mintiendo 27 veces ante el Senado:
[Actualización: ante el interés despertado por esta propuesta, ya he contactado con los chicos de ArtistasProfesionales.net, y me han confirmado que están trabajando en ello… más noticias a mediados de septiembre]
Al estilo del BPI Radar (una web donde puedes comprobar si un determinado disco está publicado por una artista de la BPI -especie de SGAE Británica-), podríamos crear una web en la que pudieses comprobar si un disco está publicado por un miembro de la SGAE o si contiene música que esté en el repertorio de la SGAE.