En esta entrevista, el colectivo MMT (autores del disco publicado bajo suidad que ya he reseñado en este blog) explica sus motivaciones, su método, su filosofía: El cuento de Antón James Callander, la Teoría de la Oscuridad, Art is Freedom…
Para mí ESTO, y ASÍ sí que es arte. Aunque no me guste vuestra música, enhorabuena de nuevo, chicos.
No voy a escribir un ladrillo-post sobre la disertación “¿arte como expresión, arte del entretenimiento, o la industria del arte?
Lo expresa mucho mejor David que yo, así que os remito a su excelente entrada, basado en un artículo de Salon.com (y no es porque él me haya enlazado a mí en alguna otra ocasión -muchas gracias, es un honor, maestro-): la desescolarización es un paso más en la lucha contra el control corporativo-estatal de nuestras mentes. Considerémoslo en nuestra caja de herramientas subversiva.
Tal y como apunta Joi Ito (Juan, ¿de verdad no sabes quién es este monstruo de la era digital?) en su blog, el Presidente electo de los EE.UU. Barack Obama y su equipo llevan subiendo fotos de la campaña a Flickr desde 2007. Lo más interesante es que las ponen bajo CC by-nc-sa.
A ver si al final este tipo va a ser diferente de verdad. ¿Albergamos esperanzas? Le queda mucho por demostrar (y muchos de los que defenderse), pero esto es significativo.
Juan -gracias- me apunta (del libro de Dore Ashton “Una fábula del arte moderno”):
“Entre todas esas tendencias visibles en la obra de Rubén Darío, Paz destaca la que es sello distintivo del Modernismo: la libertad y la gratuidad del arte y la negación de todas las escuelas, incluyendo la propia.”
Mi ex-alumno Jose y su banda han publicado un disco, con licencia Suidad-Dominio Público (curioso híbrido). Un trabajo realmente profesional.
Lo tenéis en la red, aquí.
La música, reconozco que no es mi estilo, pero es interesante. En cuanto al libreto, recomiendo descargarlo porque es de lo mejor que he visto jamás (y mira que desde que los CDs nos ofrecen libretos, me he tragado cientos). En la línea de la web.
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Necesitamos acciones reivindictivas de impacto, pero no violentas ni destructivas. Existe un palpable descontento sobre multitud de asuntos que no llegan suficientemente claros a los medios y los políticos: privacidad, canon, exigencia de transpariencia en Suciedades de Gestión, responsabilidad de directivos de entidades financieras, sistema de control de promesas políticas…
Las manifestaciones son difíciles de organizar, y no son lo suficientemente populosas a no ser que se trate de un tema “mayoritario” (o percibido como tal).
Los que vivimos, para bien o para mal, en la Comunidad Valenciana, ya lo sabemos. Frases antológicas como la de González Pons confundiendo “libre” con “gratis”, o los “proyectos” de software libre impulsados por la CV en el más genuino estilo “yo también” (aunque no sepan ni para qué ni por qué), hace tiempo que nos dan qué pensar.
Pero siempre es reafirmante que alguien de fuera lo corrobore. Y qué voz más cualificada en temas de eventos de software libre que mi amigo Ramón Ramón: