En un post anterior (en el que copio-pego parte de una estupenda carta), se hace referencia a este nuevo escándalo de la SGAE.
Por cierto, en la última frase de la carta de Santiago Auserón en contra de esta maniobra dice (las negrillas son mías):
Y quiero contribuir a la convocatoria solicitando la atención pública, el debate necesario, reclamando como socio de la SGAE la colaboración de esta entidad para que la política cultural oportunista y las finanzas con poco escrúpulo no ahoguen las iniciativas musicales que nacen de la calle y se atreven a caminar por ella con orgullo.
Denuncia para que se investigue financiación irregular de partidos por parte de entidades de gestión
Anamaría me envía esta nota de prensa:
APEMIT
Asociación Española Pymes de Informática y Nuevas Tecnologías.
VACHE
Asociación Española de Hosteleros Victimas del Canon.
Mientras nuestros asociados, son objeto de demandas judiciales de las “entidades privadas de gestión de derechos†en reclamación del canon por copia privada, en todos cuantos “bienes idóneos†hayan podido comercializar en los últimos 6 años, o en concepto de difusión- de obras “presuntamente†gestionadas por las mismas entidades, somos espectadores de supuestas condonaciones y/o rebajas a diferentes partidos.
Otro excelente escrito de Lluís Cabrera Sánchez (algunos párrafos, con impreciosiones, suprimidos):
SOCIEDADES DE GESTIÓN DE DERECHOS DE AUTOR: ‘LA COSTRA NOSTRA’
[…]
Los directivos de la SGAE se deben a sus accionistas mayoritarios. Por este motivo, unos y otros, reivindican públicamente leyes que protejan sus intereses. Esta simbiosis empieza a resquebrajarse. De un tiempo a esta parte la imagen corporativa de la sociedad ha empeorado. Diversos diarios han informado en profundidad sobre aspectos internos que en otros tiempos no se aireaban.
Reproduzco tal cual, porque me parece sublime:
Los que logran acceder a la categoría de artistas creadores intelectuales no pertenecen a este mundo traidor y mediante tal palanca alcanzan la galaxia de los intocables. Habría que puntualizar que colocarlos a todos en la misma nave no es la mejor manera de presentar en sociedad a este pretendido colectivo homogéneo y unido por los mismos intereses. Tan sólo un grupo reducido, los que rozan la cúspide de la pirámide, aunque en privado se despellejen, aparecen en público la mar de contentos, satisfechos de compartir chaquetas de diseño con buenos bolsillos donde guardar las carteras.
La “propiedad intelectual” se ha convertido en tema de campaña. Tema “menor”, pero por lo menos se habla de él.
Del PSOE no hace falta decir mucho: las cosas están como están por ellos (principales artífices de las leyes anteriores y de la reforma, principales compañeros de cama de las suciedades de gestión, y los más vulnerables a la foto y presión de los famosillos y artistas de turno). Juzgue usted mismo.
Alexey Leonidovich Pazhitnov, creador del juego Tetris, dice en esta entrevista a Jordi Sabaté (para Consumer) que “El software libre sólo es una rebeldía estéril”.
Soy el primer admirador de Tetris. Reconozco haber pasado horas y horas “enganchado” a los bloques que caen. Admiro a quien ha creado algo tan sencillo e impactante, que tanta influencia ha tenido en el mundo de los videojuegos… pero este señor no es precisamente un genio.
Cualquier experimentado artista superventas os dirá que la mayoría de éxitos (pop, rock, clásica, etc) siguen un patrón bien definido. Para que luego vengan con el royo rollo de la creación, el autor, etc. Hay mucha teoría escrita al respecto, y aunque vomitivo resuta interesante que hay hasta cursos enteros dedicados a los cánones y la estructura básica de las composiciones (se nota que me gusta la libre creación tanto como el libre pensamiento 😉 )