(Via Manuel, Alvaro y AnaM-ª, me entero de que): Mientras unos se vuelven locos intentando que los proveedores de acceso filtren el intercambio de archivos, otros pretenden que el proveedor de acceso identifique a los usuarios de P2P, mientras otros se ríen de todo (y hacen que nos sintamos más tranquilos). Hay hasta quien llama timador al gobierno por engañar con falsas promesas para los distribuidores de software. Por lo menos alivia saber que la administración pública se hace la remolona para pagar a todos sin excepciones.
El hecho de que un artículo reflejase (de modo bastante aséptico y correcto, para variar, y como debe de ser en una “Enciclopedia”) mi odisea en la UPV ya me sorprendió.
Pero ver que en otro me citan como “Notable copyright reformer” junto a los genios
Rick Boucher Robin Gross Lawrence Lessig Eben Moglen Richard Stallman Siva Vaidhyanathan hace que grite I‘m not worth it, I‘m not worth it (para el que no es generación X o un adicto a las pelis de culto, hay que poner cara de bobo al parafrasear una de las películas que más marcaron a una generación perdida).
Si no bastaba con haber creado Blubster, Piolet o ManolitoP2P, y haberse ido a Estados Unidos a impulsar el lobby P2P United, Alvaro me avisa que ahora va y Pablo Soto nos regala OMEMO. He‘s the man. -¡Suerte!
Leo en la lista de Kernel que dvdgmz ha llevado a cabo una muy interesante iniciativa: en respuesta a aquellos alcaldes que tienen un blog, pero se niegan a permitir los comentarios, ha creado un agregador en el que sí se pueden tanto leer los post como hacer comentarios.
Son iniciativas como esa las que demuestran el verdadero poder de la red. -¡No nos callarán!
Desde hace tiempo sigo los artículos, enlaces y posts sobre patentes absurdas y ridículas. Desde la rueda al fuego, pasando por columpiarse de lado, creía habero visto todo.
Pero hoy he encontrado un artículo en el que listan varias patentes absurdas (como el “brazo mecánico para chocar esos cinco” de Albert Cohen de Troy, NY 1994; una “máscara para no comer”, de Lucy Barmby de Sacramento, CA 1982; o “los pañales para pájaros” de Lorraine Moore de Watkins Glen, NY 1999), y a la que posiblemente sea la patente más absurda y ridícula del mundo: “caja para mantener viva la cabeza de un animal tras haber sido cortada del cuerpo” de Chet Fleming de St.
Apple anuncia (Financial Times del 13 de junio, pág. 16) que ha llegado a un acuerdo con Bebo (UK) para que los músicos puedan vender directamente desde su página Bebo a través de iTunes store.
Otra conexión más. Otra utilidad más. Otro “valor” para el “consumidor”. Cuando lloran los “artistas”, es porque quieren. Es por ignorancia. Es por falta de ganas de adaptarse. Y es por una percepción distorsionada de la realidad: ni antes todo el que cogía una guitarra se hinchaba a ganar pasta, ni ahora.
En el anuncio de UK Trade & Investment, el gobierno del Reino Unido (RU) hace todo un ejercicio del plagio, o por lo menos de la autoatribución no demostrada. Así reza el slogan del anuncio (visto en el Financial Times del 14 de junio, en la página 3 del suplemento dedicado a Macao:
So apart from the iPod, the Internet, Oxford University, Shakespeare, the mini-skirt, investment banking, the railway, Harry Potter, penicilin, bioscience, the Beatles, whisky, copyright, Lord of the Rings, catseyes & Monty Python, what has the UK ever done for you?