Leo en el periódico que las agencias de viajes han crecido en España, pese al aumento de contratación directa via internet de los usuarios y consumidores. -¿Quién teme al lobo feroz? Parece ser que sólo las discográficas y la SGAE, pues los demás han aprendido a convivir pacíficamente y a sacar provecho de la nueva realidad. A ver si aprendemos.
Raphael decía esta semana en el diario El Mundo que tanto él como muchos otros (incluídos Sara Montiel, Lola Flores, etc) actuaron gratis para Carmen Polo y su marido el dictador Franco. Y yo me pregunto, -¿por qué no fue la SGAE a cobrarle al “generalísimo”? Si hoy en día van a cobrar su 10% hasta a conciertos sin ánimo de lucro, -¿se han vuelto más codiciosos, o es que respetaban más a Franco que a las ONGs?
-¿Recordáis el revuelo? Que si Blue Ray, que si HD-DVD, que si doble, que si triple, que si azul, que si morado…
Ahora resulta que antes incluso de que se “resuelva” esta “batalla” de formatos y discos (en la que la competición para ver quién era más #"@!% y le metía más DRM era la parte fundamental), los fabricantes empiezan a darse cuenta de que vamos a un mundo donde lo importante no es el soporte, sino el acceso.
Menos en cuatro centros sociales autogestionados y casas ocupadas, no veo muchas iniciativas como esta: cine de verano de barrio independiente (en este caso: en la terraza de los edificios). A ver si nos organizamos más, y con unos cuantos documentales, unos cuantos cortos disponibles en la red, y cuatro cosillas más convencemos a esos vecinos que sólo parecían interesados en el fúrbo y aquí hay salsa rosa de que hay todo un mundo de temáticas que requieren nuestra atención de un modo urgente.
Raves, techno, drogas, top manta, descargas, baile, terrorismo, jóvenes, antiglobalzación… parece ser que para algunos fascistas es todo lo mismo. Sino que me expliquen el uso de los SWAT, helicópteros, y perros en una redada en una pacífica rave norteamericana (ver wikipedia, noticias en la tele y vídeos amateur 1, y 2).
Seguro que a los comunistas convertidos en monopolistas de SGAE y compañía les encantaría entrar así en tiendas de informática, casas de internautas, y conciertos de Mamoncín (perdón, eso es lo que me gustaría a mí, supongo que no a ellos).
El guitarrista Eme Navarro ha tenido el detalle de enviarme el nuevo CD de The Homeless Bones (disponible gratuítamente en su web).
Lo primero que tengo que hacer es agradecerles que me lo envíen, agradecerles la co-dedicatoria que me hacen en el interior, y agradecerles su postura totalmente pro-cultura libre.
Y ahora, me van a permitir que haga algo que ni he hecho jamás ni creo que vuelva a hacer: valorar una obra musical en público.
Ya vimos la tendencia cuando SGAE pasó de denominarse “Sociedad General de Autores Españoles” a “Sociedad General de Autores y Editores”.
Ahora va el gobierno (con el beneplácito y el curioso, que no sorprendente, conchavamiento del resto de grupos políticos formados por marionetas vendidas), y al salirle uno de los tiros de la reforma de la LPI por la culata, deciden saltarse la ley a la torera, pasarse la lógica y la decencia por el forro, mearse en los “derechos” de los autores, y cederlo todo a los poderosos editores.