En Argentina (como en Canadá, España y muchos otros países) es legal descargar y grabar.
En Francia penalizan tanto el P2P como el DRM.
Pero en España está penado con DOS Aí‘OS DE CARCEL la posesión de tecnologías que permitan la supresión del DRM, pese a que está permitido por ley hacer copias privadas (para eso pagamos canon hasta por mear), y para ejercer dicho derecho en muchos casos (como casi todos los DVDs) tenemos que suprimir el DRM.
Habla ahora, o calla para siempre. Bueno, puede que haya otras oportunidades, pero por si acaso, aprovecha esta oportunidad y diles a los políticos lo que piensas de que te cobren por grabar TUS obras (fotos digitales, trabajos de clase, presupuestos de empresa, grabaciones de entrevistas, vistas orales de juicios, radiografías digitales, etc).
Esta tarde, en RNE5, he escuchado un interesante reportaje que hablaba de las 3 cosas mencionadas en el título.
Resulta que hoy se cumplen 82 años de la invención de la famosa (sobretodo en el mundo anglosajón) y muy manida aunque algo insulsa “Ensalada César”.
Tras mucho especular sobre el origen de la famosa ensalada (que si el Waldorf Astoria en NY, que si el nombre le viene de Julio César, etc, etc), en 1953 la Sociedad Gastronómica de París realizó una investigación y emitió un informe vinculante y unánime al respecto:
Por increíble que parezca, la sentencia lo ratifica.
Me envía pescao esta noticia publicada el 29 de junio en el diario Información de Alicante:
Titular: Un juez Condena a Monforte del Cid (Alicante) a celebrar todas sus fiestas sin música.
Encabezado: Un juzgado de lo Mercantil atiende a la demanda de la SGAE contra el Consistorio por no pagarle los derechos de autor desde el año 2001
Me adjunta la noticia entera, pero no merece la pena entrar en detalles (el que quiera, para eso está la hemeroteca).
Hay que animar y aplaudir (y ayudar a promocionar, como “premio”) iniciativas de apoyo al copyleft.
En este caso Jorge me envía el enlace de una sala que parece que siempre que puede elige a grupos copyleft no afiliados a SGAE. A ver si cunde el ejemplo. -¡Animo Clap!
Eso es lo que parece presagiar este excelente artículo de Jorge (del grupo Stormy Mondays). Breve, directo, claro… y tiene toda la razón.
Dentro de unos años nos preguntaremos -¿cómo podían algunos dinosaurios aferrarse a esos modelos de negocio tan obsoletos, con la tecnología que ya existía? Es tan increíble como que alguien quiera cobrar para que nos grabemos música de la radio.
Pero antes de poder contestar estaremos luchando contra otras amenazas (DRM, intoxicaciones de ficheros en red causadas por RIAA/SGAE, políticos que dan a las discográficas poderes “antiterroristas”, medios que llamarán subversivo a todo el que proponga una economía del autosuministro y autocultivo cultural, etc).
Me avisa Lou: Tal y como demuestra este típico caso (y digo típico porque ya ha pasado antes) de “como pone Creative Commons lo cojo y hago con ello lo que quiera” lo grave del asunto no es el plagio.
Tampoco es el “lucro cesante” (en caso de no haber plagiado, no creo que hubiesen pagado… simplemente hubiesen escogido otra foto), sobretodo por 18 putos euros.
Ni siquiera es que no te citen, reconociéndote como autor, que es una de esas cosas de las que se le llenan la boca a todo el mundo al hablar de “derechos de autor”.