Leo en Barrapunto (via Beatriz Busaniche, via David Gil, via…) que un chef alemán, a cargo de la cocina del restaurante La Pérgola, en Roma, ha solicitado copyright para sus recetas y que la SIAE (la entidad de gestión de derechos de autor en Italia) ha comenzado a considerar seriamente el tema.
-¡Es estupendo!
Por reducción al absurdo ganaremos. La “cultura” puede no mover masas, -¡pero el estómago sí!
Cuando las opciones en los restaurantes se limiten a inventar un plato nuevo diario, o bien servir todos tortilla de patatas (sin cebolla, por favor), entonces habrá una sublevación popular.
Via Wendy Seltzer
Si el otro día hablábamos de lo fácil que resulta que los “poderosos” (lo pongo entre comillas porque el término parece implicar que los demás, el ciudadano de a pie, no es poderoso, cuando en teoría lo es, y en la práctica lo puede ser y mucho) te quiten el nombre en Internet, hoy tenemos datos y cifras de la propia OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) que se jacta de eso mismo.
Como he denunciado en multitud de ocasiones (la primera en 1998 en una publicación de la Harvard Law School), lo que parecen legislaciones nacionales adoptadas por gobiernos soberanos en sus dignos y solemnes parlamentos en muchas ocasiones no es más que basura impuesta.
El Tratado de Libre Comercio Centroamericano (CAFTA) es considerado un acuerdo TRIPS-plus, uno de esos acuerdos de comercio bilaterales negociados por los EEUU que incluyen provisiones (obligaciones) para la implantación y la ampliación de restricciones anticopia (DRM), límites a las excepciones de patentes, la desaparición de las licencias sui generis, y términos más amplios de prohibiciones y restricciones a la copia y acceso a las obras bajo el paraguas “Propiedad Intelectual”.
El Presidente de Capitol Broadcasting, Jim Goodmon, está impresionado con Slingbox (aparato de Sling Media que permite enviar la señal de tu TV a través de la web). Lo usa para ver la televisión local de Charlotte, Carolina del Norte, cuando está en las oficinas de Raleigh.
El invento ha sido nombrado uno de los mejores inventos del 2005 por la revista Time. Pero Jim Goodmon también ha dicho “No me puedo creer que aun no lo hayan parado†“No hay forma de que esto sea legal”.
Sam Bulte, elegida Secretaria del Parlamento en Canadá, es una “pro copyright mucho más estricto”, y de hecho propuso la ley Bill C-60.
El profesor Michael Geist ha analizado sus contribuciones de campaña y, oh, sorpresa, ha recibido sus contribuciones de:
Access Copyright
Association Of Canadian Publishers
Canadian Film & television Production Association
Canadian Musical Reproduction Rights Agency
Canadian Publisher‘s Council
Canadian Non-Theatrical Film & Video Corp.
Professional Association of Canadian Theatres
En esta carta abierta Joe Born, CEO de Neuros Technology International a los congresistas James Sensenbrenner Jr. y John Conyers sobre la propuesta legislativa HR 4569, the Digital Transition Content Security Act (conocida como “Agujero Analógico”), explica cómo el supuesto “remedio” que la ley propone sería mucho mucho peor para la industria a la que pretende “proteger” que la supuesta “enfermedad”.
-¿Alguien escucha, Ministerio de CULtura? -¿señora Menestra? -¿$GA€?
-¿A ellos qué más les da que la industria pueda ganar más dinero con un modelo de negocio más abierto y competitivo?
Mucho se he hablado ya sobre el espionaje del gobierno norteamericano (NSA) con la complacencia de las compañías de telecomunicaciones (sobretodo AT&T, la mayor de ellas).
Pero lo que es un insulto añadido al agravio es que pretendan cobrar por acceder al contenido de internet. Sí, no sólo te quieren cobrar la conexión, sino que además te quieren cobrar según a qué contenido te conectes, tal y como dijo Ed Whitacre, chairman y CEO de AT&T a Business Week en noviembre de 2005 “Why should they be allowed to use my pipes?