En alto contraste con mi anterior post, este parece hablar sobre superficialidades de niños ricos en países avanzados. Pero en realidad hay un asunto de fondo en este ejemplo que me envía Predicador:
Angie ha hecho este vídeo con un videojuego y mucha paciencia. Es un claro e interesante ejemplo de Machinima. En teoría, y según las leyes de propiedad intelectual y las licencias de software, esto no es legal, pero ese es otro absurdo tema.
Cito del discurso de investidura del Presidente de España, D. Jose Luis Rodríguez Zapatero, en el Congreso de los Diputados, 15 de abril de 2004:
Señorías, quiero decirlo claramente: para el Gobierno de España la cultura no merece ser tratada como una mercancía más. La cultura no es un objeto mercantil puro que deba regirse estrictamente por las reglas de la oferta y la demanda..
Cito de la entrevista que la Ministra de Cultura Carmen Calvo ha concedido a la Cadena Ser hoy mismo a las 13:38h:
Las bibliotecas existen desde hace siglos. Nadie duda de su incuestionable labor en pro de difundir la cultura y permitir el libre acceso a la misma. Tampoco se le había ocurrido a nadie pensar que las bibliotecas pudiesen mermar las ventas de los libros. Al contrario, son un excelente vehículo de promoción de la lectura, y como tal potenciador de las ventas (igual que la radio lo es para la venta de discos).
En su línea amenazadora y pleiteante, la SGAE asegura a Tele5 que “van a llevar a los tribunales a todas las páginas webs donde se insulte o se calumnie a esta organización o a sus directivos”.
Eso es una espléndida noticia que merece todo mi respeto. Respeto por emplear los recursos que el estado de derecho pone al alcance de cualquier ciudadano o institución. Y espléndida por muchas razones:
– Quizá en esos juicios se permita aportar pruebas que demuestren a los jueces lo que realmente son en la SGAE.
Alberto me comenta que hoy “deciden” los parlamentarios franceses sobre la “legalidad” del uso no comercial de las redes P2P para intercambio de archivos culturales. Como es lógico, ellos dan su opinión con dinero: si lo aprueban, proponen una tasa “tarifa plana”, y si lo rechazan, pues a prohibir que es más fácil.
Lo que han de tener en cuenta es que los tribunales YA han hablado. Ayer mismo (eso se llama perfect timing) el Tribunal de Grande Instance de Paris decidió que “Antoine G” acusado de transmitir más de 1.
Según Josh Lerner, Profesor de Banca de Inversión de la Cátedra Jacob H. Schiff de la Harvard Business School, y autor, junto con el profesor Paul A. Gompers (también de HBS), de The Money of Invention, “Some companies patent anything that moves to block innovation by competitors”. Se puede decir más alto pero no más claro. Y yo puedo ser un radical, un indocumentado, y todo lo que se quiera decir de mí, pero este señor sabe lo que dice.
Albert Einstein fue un genio, sin duda. Un Ser Humano, con mayúsculas (con sus dudas, sus fallos, sus innegables grandezas y genialidades, una mente privilegiada digna de admirar). Por eso me duele, me duele mucho que este mundo mercantilista se atreva a cosas como esta:
https://albert-einstein.org/
Esta web, horrorosa donde las haya (pero para eso el copyright les otorga un monopolio que hace que no se tengan que preocupar por otras webs más atractivas e interesantes sobre Einstein) explica claramente cómo Albert Einstein donó, en su último testamento, el copyright de todas sus obras a la Universidad Hebrea de Jerusalén.