Dos lugares que probé el 10 de junio en el West Village: Tea & Sympathy: encanto británico (ironía intencionada) y Tea+Scones, a precios elevados, consumición mínima ($11 ¡¡por persona!!), y ni siquiera saben servir té (tetera llena, hoja suelta… sin forma de sacarlas para evitar sobreinfusión de la segunda taza). Evitar. Smörgås Chef: restaurante escandinavo decente, con su propia eco-granja.
Hoy, #HolaVerano, a casi 40ºC en NY, es un buen día para recordar la nieve. Saqué esta foto de una acción promocional el 31 de mayo en Times Square.
Tras apoyar la lucha contra los recortes al presupuesto de la NYPL, he recibido un bonito mensaje de agradecimiento de Christine C. Quinn (Speaker, NYC Council), junto con una buena sugerencia:
Querido Neoyorquino, Muchas gracias por tu email expresando apoyo por las bibliotecas de nuestra ciudad. […]
No obstante, no podemos hacerlo solos, y espero que consideres apuntarte al boletín electrónico del Consejo. Estas actualizaciones temáticas por correo electrónico son una buena forma de mantenernos en contacto y facilitar la participación contigo y otros neoyorquinos sobre los presupuestos, sanidad, y otros asuntos importantes que afectan a nuestra ciudad.
El sábado fue un día completito.
Primero, al Mercadillo de Brooklyn (Fort Greene esta vez). Por supuesto, el metro no funciona normalmente el fin de semana, pero uno se acostumbra. Con un sol de castigo, lo primero al llegar es rehidratarse (“limanada”, aunque estuve a punto de probar algo que llamaban “orchata”, aunque no podía serlo porque estaba hecho con coco y arroz), y comer algo (palak dosa, y pupusa de calabacín con queso… aunque eché de menos las bola de teriyaki de Mimi&CoCo o las delicias de TheRegalVegan).
De camino a la ducha en el gimnasio, preguntándome si debería hacer más bici, levantar más pesas, o probar una nueva clase de boxeo, encuentro el verdadero significado de fuerza en frente de mí.
Foto.
Pregunta: ¿por qué he de cruzar la calle de camino a casa?
Debate.
Hay gente que disfruta de comprar. Algunos disfrutan la acción, otros el objeto, otros la fantasía de ser capaces de “adquirir” aquello que creen (o la sociedad les ha hecho creer) que les “falta” (belleza, fuerza, atractivo… lo que sea).
La semana pasada, paseando por el SoHo, me encontré disfrutando de los escaparates. El diseño. Puro arte. Belleza.