En mi charla de ayer en el Congreso de seguridad informática No con Name de Barcelona, dentro de la mesa redonda “Ataques a las grandes corporaciones” moderada por Xavier Vidal y que contaba también con Josep Jover (abogado que llevó el canon digital a los tribunales) e Isidro Ordás (Director de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional en Cataluña, que “nunca me ha tenido tan cerca” ROTFL), hablé sobre los aspectos sociológicos y psicológicos de dichos ataques (los que cometen las grandes corporaciones, y los que son cometidos contra ellas).
En una escala temporal, Cleopatra nació más cerca del día que el hombre llegó a la luna, que de la construcción de las pirámides.
Las posibles combinaciones (orden) de una baraja de 52 cartas es igual al número de átomos que (creemos que) existen en el universo: 52! = 8.06581752 × 1067
Si sumamos todo el tiempo que todos los jugadores de World of Warcraft han pasado jugando, obtenemos la impresionante cifra de 5.900.000 AÑOS.
Si esa productividad se hubiese dedicado a prácticamente cualquier otra cosa (resolver problemas científicos, acabar con la pobreza, con el hambre, con la crisis, con las guerras…), se hubiese obtenido. Pero preferimos jugar. Homo digitalis.
Leyendo el discurso de aceptación del Premio Nobel de Richard P. Feynman he encontrado el origen de la interesantísima teoría del electrón único (todos los electrones son uno solo que viaja en el tiempo, y cuando regresa es todos los positrones): se le ocurrió a su profesor John Wheeler en 1940 para explicar la indistinguibilidad de los electrones. Piénsalo. Fascinante.
Hace tiempo un compañero en la universidad me contó que en muchos lugares de África no existen palabras para actos sexuales o determinadas zonas anatómicas, al considerarse un tabú. Eso hace que los voluntarios que pretenden transmitir educación e higiene sexual tengan que emplear métodos que nos resultarían cómicos, como objetos, gestos, etc.
Una vez uno de ellos les intentó enseñar el uso de un preservativo colocándoselo a una escoba, mientras les explicaba: “esto es para que no os contagiéis enfermedades”.
Documentación.
Noticia (gracias, Juan).
Nada nuevo, pero no por ello deja de ser abominable y mafioso.