Ayer recibimos un correo en mi empresa en el que un organismo dependiente de otro organismo dependiente de otro organismo oficial, nos exigía el rellenar una encuesta para considerar la creación de otro organismo oficial. Lo interesante es que nos pidieron SINCERIDAD.
“Todo el mundo miente” dice el Dr. Gregory House. Y es cierto. Para “salvar la cara”, aunque no llegamos a los límites de autorepresión de los japoneses o de ambiguedad de los indios, todos decimos pequeñas mentiras cada día.
… yo SOY EL error.
En un claro ejemplo de que “inteligencia militar” es un oxímoron, ha hecho falta la iniciativa de varios pilotos militares (no me preguntéis qué hago leyendo ese tipo de medios de información) para que el ejército de EEUU de el visto bueno (al igual que lo ha hecho la FAA de aviación civil) a que se sustituyan paquetes de 40 kilos y más de 500 mapas por iPads.
Si el telemarketing te toca las narices, devuelve el golpe (aunque reconozco que este se pasa, pero es para partirse de risa si no fuese por lo mal que lo pasa el pobre teleoperador).
Si intentan estafarte telemáticamente, aquí va una serie de 4 post (1, 2, 3 y 4) detallando un proceso de investigación.
En mi charla de ayer en el Congreso de seguridad informática No con Name de Barcelona, dentro de la mesa redonda “Ataques a las grandes corporaciones” moderada por Xavier Vidal y que contaba también con Josep Jover (abogado que llevó el canon digital a los tribunales) e Isidro Ordás (Director de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional en Cataluña, que “nunca me ha tenido tan cerca” ROTFL), hablé sobre los aspectos sociológicos y psicológicos de dichos ataques (los que cometen las grandes corporaciones, y los que son cometidos contra ellas).
En una escala temporal, Cleopatra nació más cerca del día que el hombre llegó a la luna, que de la construcción de las pirámides.
Las posibles combinaciones (orden) de una baraja de 52 cartas es igual al número de átomos que (creemos que) existen en el universo: 52! = 8.06581752 × 1067