Ya hace un par de días que regresé de Chicago, y no iba a postear nada más sobre el viaje. Pero al organizar la información varia del viaje, me encuentro con dos cosas dignas de mención:
– Pese a que no tuve tiempo de ir al AIC (un museo de esa calidad y dimensiones no se debe visitar con prisas) por motivos que no vienen a cuento, sí pude disfrutar del MoCP, con sus dos exposiciones “The Transparent City” de Michael Wolf y “Work/Place”.
El vuelo Valencia-Nueva York lleva anunciado meses, y todos los que tenemos ganas de evitarnos escalas de 6 horas en Madrid (como la que me toca en menos de una semana) nos morimos de ganas de tener un vuelo así. “Sólo” quedan unos 7 meses. Por eso mi sorpresa fue mayúscula cuando el pasado día 22, al ir a recoger a mi chica al aeropuerto de Valencia, a media noche, vi lo siguiente en el monitor:
Según la propia web de AENA, la información que muestran en su apartado de “información de vuelos en tiempo real” es la más actualizada de la que disponen.
Pero juzguen ustedes mismos: solicito información a las 22:33h. sobre un vuelo que por teléfono me han confirmado que no ha embarcado todavía, y en dicha web aparece como “hora prevista de llegada 22:15h”. Nada más.
¿Eso es de verdad todo lo que sabe AENA?
– Jorge, eres una persona reservada
– Sí, reservado con un blog
Si tienes un “PC” (“WinTel”), y lo odias (¿sinónimos?), puedes comprarte uno… o meterle MacOSX a tu PC de una forma bien sencilla (si tuvieses un Mac podrías meterle MacOSX, Windows Vista, Windows XP, y GNU/Linux… ¡a la vez!).
Pero recuerda, eso no convertirá tu PC en un Mac. (No, esto tampoco):
Aunque si ni los anuncios de Apple (aunque sea su versión SouthPark) ni las comparativas más “sesudas” te convencen, entonces quizá ellas sí.
Lo del aeropuerto de Caracas ha sido de auténtica película.
He salido de Bogotá puntual, y sin problemas, pero como la señorita de Avianca no ha podido facturarme el equipaje hasta destino, pues enlazaba en Caracas con Iberia, he tenido que volver a pasar por la abarrotadísima inmigración de Caracas, recoger la maleta (que ha salido exáctamente la última) y volver a facturar. Y aquí empieza la aventura.
Llego a la zona de facturación de Iberia, y la cola es imposiblemente larga.
Leo en BusinessWeek (03/11/08, p. 30) que según una encuesta realizada por Adecco a 1.500 trabajadores de todos los niveles, el 69% rechazarían el puesto de “jefe” si se lo ofreciesen.
Entre eso y los estudios que demuestran que ser emprendedor es casi una garantía de infarto, estrés, falta de sueño, y fracaso económico, los que somos emprendedores (yo en serie, que ya llevo 5) y jefes somos… ¡locos y suicidas!