Para celebrar el nacimiento de cierto bebé (por supuesto, hay que usar un servicio web 2.0 para encontrarle nombre), aquí tenéis una recopilación de enlaces para bebés y niños geek:
– Body iPhone-baby
– El Cuerpo Virtual
– Pequenet (chistes, adivinanzas, actividades… enviadas por los usuarios)
– GCompris (software educativo libre)
– KTuberling (editor de cabezas de patata)
– TuxPaint
– Educanix (distribución live GNU/linux orientada a niños)
-¿Conocéis más que merezcan la pena?
Si ya de por sí las religiones organizadas son una burla, y la prepotencia y manipulación de sus “líderes” insultante, la intransigencia de la mayoría de ellas no es más que una consecuencia de toda esa jerarquía de la intermediación intentando mantener el statu quo a toda costa.
Desde la negación de los descubrimientos científicos más básicos (la circulación de la sangre, la rotación y traslación de la Tierra, etc) hasta la Santa Inquisición, la Iglesia Católico Apostólico Romana (no hay más que ver la primera parte del documental Zeitgeist o estudiar Comparativa de Religiones para darse cuenta del absurdo engaño que representa) ha dado más muestras de intransigencia que sus fieles de fe.
Increíble pero cierto. Leo en radical.es: El juez italiano Luigi Tosti fue condenado ayer a un año de prisión y a otro de inhabilitación por negarse a trabajar en una Sala del Tribunal en presencia de un crucifijo. Tosti ya fue sancionado en mayo del 2007 a siete meses de prisión por la misma razón. La presencia de crucifijos en las salas de los tribunales en Italia se remonta a una ley aprobada en 1926 bajo el régimen fascista de Benito Mussolini.
Dylan me envía este genial texto (se lo dedico al valiente Luigi Tosti):
Laura Schlessinger, una conocida locutora de radio de los Estados Unidos, tuva la ocasión de decir en su emisora que la homosexualidad es una abominación, ya que así lo indica la Biblia, en el Levítico, versículos 18:22, y por tanto no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia. Lo que a continuación se transcribe es una carta abierta dirigida a la Dra.
Cualquier experimentado artista superventas os dirá que la mayoría de éxitos (pop, rock, clásica, etc) siguen un patrón bien definido. Para que luego vengan con el royo rollo de la creación, el autor, etc. Hay mucha teoría escrita al respecto, y aunque vomitivo resuta interesante que hay hasta cursos enteros dedicados a los cánones y la estructura básica de las composiciones (se nota que me gusta la libre creación tanto como el libre pensamiento 😉 )
Está más que demostrado que la “Industria Discográfica” llega tarde (y mal) al ajuste de las nuevas tecnologías. Lo que también está claro es que a estas alturas deberían haberse dado cuenta de que cuando uno se encuentra en el “negocio” del “contenido” en el siglo XXI, no tiene más remedio que ser un experto en tecnología, o contratar a quien lo sea.
Pero no. Ellos no. Ellos lloran, amenazan, presionan, abusan… lo que sea con tal de seguir anquilosados en principios del siglo XX (cuando dominaban y abusaban de todo: mercado, artistas, consumidores, legisladores, y tecnología).
Subrealista, pero existe. Esta gente te lo pone fácil.
La verdad es que, aunque parece un sector saturadísimo, auqnue sea como experimento sociológico, estoy seguro que existen muchos sitios de encuentros que se podrían crear (por idiomas para practicar, para no ir solo al cine/cena, para profesionales que viajan y quieren aprovechar para tirar una cana al aire después de la reunión con un desconocido que también está de paso, por alturas, por profesiones para hacer una red social bien “estrecha”, etc).