Hace un par de semanas un programa de TV de noticias holandés contrató a la empresa de seguridad Riscure para que analizara la seguridad de las comunicaciones de radio del chip RFID (Identificación por Radio Frecuencia) ISO 14443 del prototipo de pasaporte holandés con RFID (que emplea la misma tecnología que se ha aceptado como estándard internacional ICAO con cifrado “Basic Access Control” que y se empleará en breve, entre otros, en EEUU y la mayoría de países europeos, incluída posiblemente España).
Hace dos semanas la Administración de Seguridad del Trasnporte (TSA) norteamericana anunció su programa Viajero Registrado (Registered Traveler) por el cual, tras pagar un dinero, comprueban tu identidad, te dan un pasaporte biométrico y tarjeta con huella, y con ello pasas más deprisa por los controles de seguridad.
-¿En qué @*!= están pensando?
-¿Los terroristas no están dispuestos a pagar para evitar controles? -¿no creen que haya terroristas no fichados? -¿los pobres han de perder tiempo y los ricos no?
Si ellos pueden, tú también.
Este mes de febrero está resultando negro para la privacidad de los ciudadanos del mundo (aunque llevamos varios años así, pero parece que la cosa empeora por momentos).
Primero los servicios de rastreo del móvil a través de internet (sean españoles o ingleses) cobran auge.
Después, hace dos semanas la Electronic Frontier Foundation acusó a la empresa de telecomunicaciones norteamericana AT&T de permitir el acceso ilimitado al gobierno norteamericano a una base de datos de 300 terabytes de información de llamadas de sus clientes (una de las bases de datos más grandes del mundo).
En su línea amenazadora y pleiteante, la SGAE asegura a Tele5 que “van a llevar a los tribunales a todas las páginas webs donde se insulte o se calumnie a esta organización o a sus directivos”.
Eso es una espléndida noticia que merece todo mi respeto. Respeto por emplear los recursos que el estado de derecho pone al alcance de cualquier ciudadano o institución. Y espléndida por muchas razones:
– Quizá en esos juicios se permita aportar pruebas que demuestren a los jueces lo que realmente son en la SGAE.
Leo en Red Herring que los políticos norteamericanos están practicando vandalismo online (entrando desde el Senado y el Congreso norteamericanos a páginas de Wikipedia sobre sus rivales para cambiar las definiciones y llenarlas de insultos).
Vergonzoso.
Realmente necesitamos una nueva clase política. Hombres de estado que se preocupen menos de la “competencia” (otros poartidos) y el “mercado” (votos), y más sobre sus conciudadanos y el bien común. -¿Tan difícil es?
Si creíais que la guerra contra la patentabilidad del software había acabado, atentos a esto que envía Alberto Barrionuevo:
[…] conferencia a lo grande que han organizado los pro-patentes de software el próximo día 8, miércoles, en la Escuela de Organización Industrial, auspiciada por el Ministerio de Industria. Pretenden relanzar las patentes de software por medio de la Directiva de Patente Comunitaria. Los que quieran asistir, por favor que me lo diga para coordinarnos.