Mis amigos del HackLab de Alicante han puesto en marcha la iniciativa Sintele. Seamos críticos con la caja tonta, visita: https://www.sintele.lacucalbina.org/
No es que tenga nada personal contra Micro$oft, pero representan el modelo de software privativo, código opaco, y tácticas anticompetencia que tanto odiamos los que creemos más en la libertad y en el futuro que en el dinero y el dinero.
Para hundir a Micro$oft (o por lo menos darle un toquecillo), podemos minar su credibilidad. Eso no será difícil, ya que son ellos mismos los que se encargan de hacerlo, mintiendo 27 veces ante el Senado:
Gracias a los alumnos del Master Multimedia de la UPV.
Si así es como me recordáis (en la mejor orla que he visto hasta ahora) es que lo habéis entendido 😉
Ha sido un honor ser vuestro profesor “extrauniversitario”. Ahora, ya sabéis: a cuestionar, a dudar, a informarse, a debatir, a tomar decisiones… y a actuar.
A la pregunta (en el Foro de Derechos Digitales de la Campus Party)
-¿Cómo se podría legislar el peering de modo que los agentes implicados, incluyendo el usuario final, no vean lesionados sus derechos?
Acabo de responder:
En general, y para todos los “agentes implicados” podemos determinar que las redes P2P son una tecnología excelente tanto para la promoción, como sobretodo para la distribución de obras digitales o digitalizables. Es por ello que, como tal, dicha tecnología debería de ser muy bien acogida por todos.
Como si le hiciera falta otra excusa, cada vez estamos más cerca de 1984 (y mientras algunos forrándose con las desgracias del mundo).
[Londres (y Madrid, París, Nueva York, Khabul, Bagdag, Belfast, Tikkrit, Bilbao, Fahluya… y tantas y tantas otras ciudades y personas que han sufrido y sufren el horror y el error del terrorismo ciego, indiscriminado, injustificado, ilógico, bárbaro…): mi corazón está contigo]
Imaginemos un futuro (dentro de unos 4 meses, más o menos según Google) donde las traducciones automáticas sean excelentes (nunca serán perfectas, pero si sea alcanza lo que quiere Google sería increíble). Añadamos el auricular inalámbrico que ya se ha desarrollado que conectado via via bluetooth, y con capacidades de sintetización y reconocimiento de voz, nos permita hablar en un idioma y que se nos oiga en otro.
Además, imaginemos un futuro donde podamos buscar no sólo documentos de texto, e imágenes, sino vídeos (ya sé que el enlace lleva al servicio de Google que es muy básico pues busca sólo en el Close Captioning; pero he perdido el enlace al desarrollo de IBM: si alguien lo encuentra, que me lo envíe).
A parte de servir como guía comparativa basada en experiencias personales, este artículo puede servir para todos aquellos que han puesto en duda la validez o procedimiento por el cual accedí a determinados títulos universitarios, para ayudarles a entender lo peligroso de sus razonamientos.
Está claro que si las titulaciones de una institución académica son reconocidas o convalidables por el sistema educativo nacional, se les puede presuponer una cierta calidad y rigor.