En una de las asignaturas que estoy estudiando este semestre en la Universidad de Harvard (“Justice / Moral Reasoning 22”) nos han puesto una lista de lecturas obligadas. Algunas están en el “coursepack” (tocho de fotocopias que se puede comprar en la librería, y que cuesta más por los pagos de royalties de copyright que por los costes de reproducción y distribución), principalmente los artículos. Otras están enlazadas desde la web del curso (en forma de blog con acceso por contraseña), pero otras (los libros de clásicos como Aristóteles, Mills, Kant, etc) no están.
Estas dos últimas semanas han sido de locos. La verdad es que “cambiar el chip” tantas veces en pocos días es interesantísimo y hasta divertido, pero agotador. Eso sí, la experiencia que se adquiere es tremenda.
A mitad de septiembre viajé a Estambul en viaje de negocios. Es increíble lo mucho que ha cambiado en este último año, pero también es cierto que les queda mucho por hacer.
Nada más regresar me centré en los últimos pasos para lanzar mi nueva empresa Kanteron Systems.
Este semestre (hoy empiezo las clases) tengo 2 asignaturas en la Universidad de Harvard (Extension School):
– “El concepto de Justicia”, impartido por miembros de la facultad de Arts and Sciencies de la Universidad de Harvard (curso “Moral reasoning 22”). Autores que estudiaremos:
Aristotle, Politics
Locke, Second Treatise of Government
Kant, Grounding of the Metaphysics of Morals
Mill, Utilitarianism
Rawls, A Theory of Justice
Y otros textos de Jeremy Bentham y autores contemporáneos como Nozick, Dworkin, MacIntyre, Sandel, y Walzer.
Ya sé, ya sé que todo es pura paranoia. Imaginaciones mías. Pero no puedo dejar de preguntarme cómo es que en la web de la Campus Party, en la sección de Software Libre, donde hacen el “epílogo” o recapitulación del evento de este año, están todos menos yo. Citan a todos (-¿me olvido de alguien?) Claudio Prado, Juan José Porta, Antonio Larrosa, Cesar Tapia, “Ghe†Rivero, David Gascón, la gente de Mandriva, Fluendo… pero a mí no.
Gracias a los alumnos del Master Multimedia de la UPV.
Si así es como me recordáis (en la mejor orla que he visto hasta ahora) es que lo habéis entendido 😉
Ha sido un honor ser vuestro profesor “extrauniversitario”. Ahora, ya sabéis: a cuestionar, a dudar, a informarse, a debatir, a tomar decisiones… y a actuar.
Desde que tengo empresas me he ceñido estricta y absolutamente a la legalidad. Quizá por ello nunca he tenido que pasar por una inspección de Hacienda. De hecho, en las empresas en las que he trabajado (aunque no hayan sido mías), sólo conozco un caso de inspección (que no encontró irregularidades).
Pues resulta que días después de mi conferencia “maldita” Hacienda inició una inspección a una de mis empresas (OneZero Software), tal y como denuncié que me amenazaron que harían.
Me comenta un lector habitual (Jacinto Lajas) que en su blog “alguien” ha dejado hoy un desagradable comentario, haciéndose pasar por mi. Esto es un nuevo ejemplo de acoso.
Por suerte, Jacinto es lector habitual de mi blog y sabe que yo no pondría un comentario como ese jamás, por lo que ha decidido verificar la autoría. Pero, -¿qué hubiese pasado si hubiese creído que era yo?
Ya en un artículo para la revista PC&I (pronto los pondré todos online en este nuevo blog) hablaba sobre la pesadilla del robo de identidad.