Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.
La liberación del constructo en que nos convertimos (por lo general de modo bastante inconsciente), para regresar a la esencia, está en la base, en el inicio de aprendizaje, de toda espiritualidad, ya sea Zen, Hinduismo, Budismo… o Cristianismo.
Hoy hemos celebrado nuestra boda con la familia de Ana en La Meridiana del Alabardero, en Marbella.
Todo relajado, agradable… se agradece. Una bonita forma de compartir con la familia un momento bonito.
Ya despotriqué contra las redes sociales.
Ahora va y vuelvo. ¿Hipocresía? No. Realidad.
El principio de realidad, que para mí solo tiene aplicación y efecto en la dimensión de lo social, pugna. No creo que se imponga, pues en definitiva somos nosotros, cada uno de nosotros, los que le damos el espacio, mayor o menor, que ocupa en nuestra psique.
Así que cuando mis interacciones sociales (clientes, compañeros, amigos, conocidos, familia, etc) me empezaron a decir que mis “recomendaciones” desaparecían cuando me di de baja en las Redes Sociales, o que ya no podían establecer un vínculo definido por una persona, o se molestaban porque sus “invitaciones” o “mensajes” quedaban sin contestar… empecé a sentir una sutil presión social del tipo de la que me suelo considerar inmune.
El otro día estuve con Ana en una conferencia de Esteban Beltrán (Director de Amnistía Internacional España) organizada por la Escuela de Pensamiento Crítico de Le Monde Diplomatique.
Las reflexiones que de ella derivé, pertenecen a dos planos: el abstracto de “Los Derechos Humanos” y el tangible de “las ONGs”.
Empecemos por el tangible: la mayoría de ONGs, sobretodo las más conocidas y de mayor repercusión (mediática, gubernamental, sobre la opinión pública, etc), basan sus operaciones en un enfoque pragmático y especializado.
Hay muchos tipos de amor: de pareja, romántico, platónico, paterno/materno-filial, comunitario, espiritual…, pero parece ser que las formas de expresarlo son menos (aunque no por ello limitadas ni poco variadas).
Mila, una amiga psicóloga, me explicó el otro día que hay cinco formas expresar AMOR:
De forma física: arrumacos, caricias, miradas, besos, cópula, masajes, abrazos… ¡qué os voy a contar! Pero, sobretodo los hombres, recordad que “sexo” no es necesariamente igual ni reducido a “genital”.
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Ha sido un día especial, porque Ana y yo nos hemos casado. Pero en esta semana en NY hemos hecho muchas más cosas. Aquí va un resumen:
• Llegamos el jueves 28 de octubre con Iberia/American Airlines (prefiero Lufthansa, AirFrance, o British, pero es la combinación que nos encajaba mejor) via Madrid. Viaje sin incidencias. Nos hospedamos en el histórico y céntrico Waldorf Astoria, en las Waldorf Towers.
• El viernes 29 de octubre, llevamos el cinturón de Ana a la tintorería para que lo arreglasen y el lunes estuviese bien para la boda.