Montar una start-up no es tarea fácil. Las estadísticas dicen que te convierte en carne de cañón (financiera, de infarto, y mil afecciones más).
Pero a los que nos va la aventura, y nos “pone” más montar una empresa desde cero que tirarnos en parapente, lo de las rondas de financiación es el colmo.
Normalmente son experiencias poco placenteras, donde sientes que te están escudriñando hasta por detrás de la bola del ojo, y si todo sale bien terminas la reunión pesando que has vendido tu alma al diablo por un plato de lentejas (8 millones de euros para un nuevo proyecto online basado en software libre, como en este caso).
Todos (menos los de siempre) queremos que ocurra un cambio energético: que se dispare el uso de energías renovables, que se reduzca la dependencia de combustibles fósiles y su contaminación…
En unos días me he encontrado desde blogs que hablan sobre vehículos eléctricos a herramientas online para el cálculo de eficiencias con el uso de energías renovables.
-¿Qué estarías dispuesto a hacer YA?
Instalar células fotovoltáicas, emplear un coche de aire comprimido, hacer un pedido de un coche eléctrico…
El ÙŠKitÄb GharÄʾib al-funÅ«n wa-mulah al-Ê¿uyÅ«n, conocido como Libro de Curiosidades, se encuentra en la Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford. Es un manuscrito probablemente realizado en Egipto en el siglo 12 o 13, recopilando información del principio del siglo 11.
En esta web (por cierto, recomiendan el uso de Firefox) podéis consultar el manuscrito y sus fascinantes diagramas de los cielos y la tierra.
Hace tiempo que barajo una propuesta de negocio interesante. No la he llevado a cabo por varios motivos como son:
Mis negocios actuales ya ocupan casi todo mi tiempo No quisiera que mi activismo en pro de la cultura libre se entendiese como una estratagema comercial con ánimo de lucro Es un negocio muy simple, y aunque atractivo tanto desde el punto de vista activista como desde el económico, a mí me gustan los retos más complicados Así que he decidido compartirlo con la comunidad.
Escribo desde el Blue Lounge del hotel Camino Real (Polanco), México DF. Mientras escucho jazz en directo.
En la Catedral de México DF (no suelo visitar lugares de adoctrinamiento, pero formaba parte del recorrido que mi guía consideró más interesante, menos mal que también me llevó a ver los murales de Diego Rivera, el Museo Arqueológico, las pirámides del Sol y la Luna -que no lo son-, y otros muchos) me ha llamado la atención un pequeño altar (dedicado a San Ramón Nonato), enfrente del cual se observa un montón de cintas con papeles y candados.
Victor me avisa que mi idolatrado Bufet Almeida publica lo siguiente. Copio y pego:
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La enmienda número 13
25-04-2007
El Parlamento Europeo ha votado en su sesión de hoy, 25 de abril, la propuesta modificada de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a las medidas penales destinadas a garantizar el respeto de los derechos de propiedad intelectual.
La Directiva establece finalmente en su artículo 3 que los Estados miembros velarán por calificar de infracción penal toda infracción intencional de un derecho de propiedad intelectual cometida a una escala comercial, así como la complicidad y la instigación a dicha infracción.
Hoy he decidido no coger el iPod para pasear por el centro. He decidido que mis oídos captasen los que me rodea. Y es increíble lo que nos perdemos (bueno y malo) al llevar auriculares.
Pero más interesante ha sido bailar sin música: una de esas situaciones en la que el camino de dos personas se cruza en una acera, y las dos, de modo muy curioso, deciden rectificar sus caminos, haciéndolos coincidir una y otra vez.