Los sé, en la web hay de todo, y particularmente páginas orientadas a diseño (y a publicidad). Pero como tengo muchos amigos diseñadores y publicistas, pues eso, que cada vez que veo una interesante, me la apunto, y como hoy he visto varias, pues aquí están:
https://feed.stashmedia.tv/feed/
https://www.losmejoresanunciosdetelevision.com/
https://autocontrol.es/
De sobra es conocida mi niponfilia, pero es que hay que admitir que son muy muy especiales. Como muestra un botón: sólo a los japos (Setsuko Ishiguro, con la ayuda de la agencia espacial japonesa) se les ocurre crear una coreografía (Flying Deities Project) aprovechándose de la microgravedad.
Hace tiempo que los programas de autoedición (primero para impresión, luego animación, videojuegos, música y cine) permiten a CASI cualquiera con un ordenador y un programa (y, lo más importante) una idea, poder generar una obra completamente acabada y “profesional”.
Pero eso no es todo. Faltaba la publicación y la distribución.
En ayuda de la distribución (y promoción, aunque para eso hace falta muchas veces más materia gris y suerte que para crear la obra misma) llegó santa INTERNET.
Si uno se pasa una semana en Brasil, la resaca es inevitable. Yo no bebo, por lo menos alcohol, pero mamí£o a tope.
Por supuesto también banana, agua de coco, manga, y abacaxí.
Además el abrasador sol no es el de España. Yo, que soy de playa, chico del grao, NUNCA me he puesto crema de protección solar en las orejas. Pues bien, en Brasil se me han quemado. Pero no por eso dejé de ir a la playa:
En Manhattan, NY (EEUU), hay una empresa (Metronaps) que ofrece un servicio de siestas a los estresados ejecutivos. Podréis pensar que es una chorrada, pero os puedo garantizar que no lo es. No es sólo por lo obvio (stress, no hay tiempo para ir a casa, en la oficina no nos dejan, etc), sino porque hay varios estudios que demuestran (uno lo leí en la revista Time del 26 de febrero) que la productividad aumenta (y el riesgo de afecciones cardiovasculares disminuye) con una pequeña siesta al menos 3 o 4 veces por semana.
Sé que la posibilidad de que haya un responsable de sala VIP de aeropuerto entre la gente que lee este blog es escasa, pero también lo es el estar sentado al lado de un miembro de la Federación Internacional de Polo, y estar de acuerdo en algo tan absurdo, abstracto y superficial como los servicios que estas salas ofrecen.
[También sé que a la mayoría de los que leen mis post les importa un comino todo esto.
Sin comentarios.