Si Lenin levantara la cabeza. Claro que en la estátua que hay a la entrada del restaurante Red Square de Las Vegas, está decapitado. Está tan bien reproducida que incluso hay excrementos de pájaro (pese a estar en el interior del Madalay Bay).
-¿Y qué decir del interior del restaurante? Camareras que si estuviesen en Rusia se helarían de lo escotaditas que van, iconos CCCP por todas partes, paredes que imitan tener mil capas de pintura y rotos, y comida de lujo.
Habrá que empezar a seguir las costumbres de los nuevos dueños del mundo, así que Feliz Año Nuevo (este va por Teddy).
Por cierto, el fin de semana pasado Las Vegas estaba lleno de [poner aquí el término políticamente correcto o de moda esta semana, a elegir entre African Americans, blacks, niggers, colored persons, brothers, etc], por el All Star, claro. Incluso ellos mismos se partían del hecho. Me encontré con 50 Cent y con Dikembe Mutombo.
Todo sea por el negocio. Como decía un compañero: “la de langosta que he de comer para llevar lentejas a casa”. Ejemplos:
– Hay que estar a buenas con todos, sean del este
o del oeste
– Hay que llevar a los clientes a sitios con fuego, ruidosos, llenos de gente extraña…
– Incluso hay que aguantar los humos del chef del siglo cocinando delante de tí
En fin, a ver si acaba el All Star Weekend de una puñetera vez 😉
Cuando un viaje tiene muchas escalas, las posibilidades de que algo salga mal son muchas.
El día empezó bien: llegada al aeropuerto con tiempo de sobra, cielo despejado y sin viento, y salida del avión prevista a tiempo. Prevista.
El Valencia-París de Air Europa al final sale con una hora de retraso. Entre eso, y el cachondeo que es el aeropueto de CDG, al final pierdo la conexión con el París-Los Angeles de Air France.
Hay quien dice que lo que consolidó las ventas del VHS (de menor calidad que sistemas de la competencia como el Beta) fueron las películas porno.
Hay quien dice que lo que consolidó las ventas de las cámaras de fotos digitales y las cámaras de vídeo personales fueron las fotos y pelis “calientes” hechas en casa (y normalmente para uso y disfrute de sus creadores, lo cual es lógico y normal en este caso… aquí no hay un llamamiento a la liberación de la obra creada, porque siempre hay que tener en cuenta que lo que queremos liberar es cultura PUBLICADA, no la privada).
Ya lo sé, no es nada nuevo. Pero me gusta la libertad. Primero fue el portátil, luego la wifi, y ahora el modem 3G USB. Como en los anuncios, oiga. Ahora mismo me encuentro aquí, tomando un zumo de naranja, mientras espero a un cliente:
Reunión finalizada. Ha sido estupenda a nivel comercial. Pero lo más importante: Moby suena de fondo y la chica de la barra y la guardia de seguridad son muy simpáticas.
He sufrido en mis propias carnes lo que es que no hablen de logros deportivos, por mucho que sean significativos, ya que en este país sólo se habla de Fútbol-Masculino-Adulto. Y en contadas ocasiones de La Vuelta Ciclista, el Mundial de Baloncesto, y poco más.
Pues bien, que quede claro que igual o más importante que esos macro-evento-espectáculos de élite, lo son tanto los deportes de base (no hay nada que motive más a un@ chavalín@ que se deja la piel en la cancha que ver una noticia sobre el partido en el periódico local), como el deporte femenino (mucho “igualdad por ley en la política”, pero poco equiparar sueldos, o premiar el esfuerzo deportivo).