Albert Boadella, con Els Joglars, nos ha vuelto a regalar otra obra maestra teatral: La Cena. Una obra que tuve el placer de ver el sábado en el Teatro Principal de Valencia, en la que mezcla maestralmente la crítica mordaz a diestro y siniestro (como es habitual en Boadella) con toques de humor burdo que no se hace pesado, para que plazca a todos los públicos, y sobretodo pinceladas de auténtica genialidad como la última escena.
Piotr Kröpotkin escibió una de sus obras cumbre, “La Conquista del Pan”, hace más de cien años. Pero la mayoría de sus reflexiones siguen siendo extremadamente lúcidas y actuales. Aquí van algunas frases sobre la “Propiedad Intelectual”:
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Hasta el pensamiento, hasta la invención, son hechos colectivos, producto del pasado y del presente. Millares de invento- res, conocidos o desconocidos, muertos en la miseria, han concebido esas máquinas, en las cuales admira el hombre su genio.
De la excelente web (que además aboga por el uso del software libre) apostasia.es: La apostasía es el procedimiento por el cual se abandona la pertenencia a la Iglesia Católica después de haber entrado a formar parte de ella mediante el bautismo.
La declaración de apostasía es el único medio que la Iglesia Católica, en principio, reconoce para que una persona bautizada deje de pertenecer a ella de forma voluntaria, ya que el apartarse de la práctica religiosa en ausencia de una manifestación formal de abandono de la Iglesia no comporta para la Iglesia ninguna situación especial.
He tenido el “privilegio” de recorrer de punta a punta el aeropuerto de Dubai. Que sea espacioso está muy bien, pero aquí uno puede perder con facilidad una conexión un poco corta como no tenga suerte con las puertas de embarque.
Como mi conexión era de las larguitas, he decidido probar la sala VIP votada “mejor del año 2009”: la DCA Business Lounge en la Terminal 1. La verdad es que esperaba otra cosa.
Desde el momento en que salí ayer del aeropuerto de Kolkata (antes Calcuta, Begala Oriental, India) noté una diferencia notable con el resto de ciudades de la India que conozco: da la sensación de que la naturaleza está ganando la partida. Se siente de un modo intenso la crudeza de la naturaleza, lo que implica tanto vida como muerte.
No es tanto que la vegetación esté por todas partes, de un modo salvaje, o que irrumpa con fuerza en las estructuras creadas por el ser humano (carreteras levantadas por raíces, muros que no soportan las inundaciones, etc).
Lo de ayer por la tarde fue una experiencia única. Está claro que me arriesgo mucho más cuando viajo solo.
Todo empezó al preguntarle a Lutfor, mi guía/chófer/intérprete, por los lugares más interesantes para ver. Me dijo que estaban a unos 350Km. Riendo, le dije que lugares que estuviesen en la ciudad. Me dijo que ninguno, y ciertamente cuando nos acercamos a monumentos y museos, daban tanta pena que ni siquiera bajé del coche.
La llegada a Dhaka ha sido como esperaba, me recuerda a la India (para eso son vecinos).
Inmigración: lentísima, aunque sin problemas.
Maletas: caos enorme. Primero los monitores que dicen que las maletas de mi vuelo salen por la cinta 1 y la 2. Aunque hay tanta gente que no puedes ver ambas cintas a la vez. Luego un cartel que dice que por la 1 salen las maletas de turista y por la 2 las de primera, lo cual termina siendo falso.