En MakesYouThink.Net tienen una serie de juegos online gratuítos para concienciarse de problemas varios (como medioambiente, armamento, etc.)
Uno de ellos (Climate Challenge) fue creado con la ayuda del Environmental Change Institute de la Universidad de Oxford. Ganó el premio European Green IT, y con él se formó a ejecutivos en gestión de riesgo en la pasada cumbre de Davos.
¡A jugar! (y a aprender).
Parece una burla, humor negro, pero es cierto y más importante de lo que parece.
Un estudio de Peter Tufano (Sylvan C. Coleman Professor de Gestión Financiera de la Harvard Business School) et al, analiza en qué y cómo se gastan el dinero los pobres. La importancia del estudio radica enque desmonta el argumento falaz común de los ultra-conservadores, neo-con, y fascistas (y el gobierno de G. W. Bush está lleno de los tres tipos) según el cual los subsidios a la población más necesitada (desempleo, cupones de comida, devolución de impuestos, etc) no sirven de nada “porque esa gente no sábe ahorrar, o se lo gasta en alcohol y drogas, o les desincentiva para buscar empleo…” [sic].
Ni puta idea. Esa es la conclusión que uno saca tras analizar un par de noticias que, puestas juntas, dan risa.
Por un lado los británicos, que no tienen la excepción de la Copia Privada en su ley de Copyright, a la luz de los datos de un estudio que demuestra que el 95% de la gente copia audiovisuales igual, aunque allí sea ilegal, se plantean si instaurar un sistema como el nuestro (con copia privada y canon).
Excelente trabajo del profesor de administración empresarial Max Bazerman, de la Harvard Business School, sobre cómo tendemos a juzgar las decisiones por el resultado de las mismas, y no sobre el propio proceso de deción (incluída la información que tenía el decisor en el momento de la toma de decisión). Visto en hbswk.
Bill, del Consejo de Investigación Nacional de Canadá, envía un enlace a este artículo de Wired en el que se cita el estudio “Blogs and Military Information Strategy” escrito por James Kinniburgh y Dororthy Denning (sí, la misma que cuando era Directora del Departamento de Informática de la Universidad de Georgetown apoyaba al “Clipper Chip”) para la Joint Special Operations University (militares de EEUU) en 2006. Dicho estudio analiza el fenómeno blogger y el ejército (debate que trae cola: si son una pérdida de tiempo, un riesgo… o un arma).
Según este interesantísimo artículo (recomiendo su lectura íntegra) de Hexview, el Sistema de Monitorización de Presión de Neumáticos (TPMS) de todos los vehículos modernos contiene un sensor (que mide la presión de la rueda) y un transmisor que se comunica con el ordenador de abordo mediante texto plano usando una frecuencia de radio (normalmente, 315MHz o 433MHz).
No hace falta ser demasiado paranóico para entender que este mecanismo se puede emplear para monitorizar a cada vehículo (los TPMS llevan números de serie, por lo que es fácil identificar cada vehículo), o para poner multas.
(Me avisa Juan de lo que publica Yonderboy en Barrapunto): da igual que el proceso estuviese plagado de corrupción, irregularidades, y escándalos. Micro$oft ha ganado, y los ciudadanos/votantes/contribuyentes/usuarios de este planeta hemos perdido. Poderoso caballero… algún día caerás.
Análisis.