La LPI debe ser una de las leyes que más frecuentemente se revisan en nuestro país. Parece que cada nuevo ministro de cultura, al llegar al cargo, siente la presión de las suciedades de gestión, y quiere complacerles (o devolverles favores). -¿Se acerca un otoño caliente?
A raiz de este post, y el comentario de eyeclipse, retomo un tema recurrente en cualquier debate sobre [H]activismo: -¿El “ataque” es mejor desde dentro, o desde fuera?
Ambos enfoques tienen ventajas e inconvenientes, y cual Ying-Yang me debato siempre entre un enfoque y el otro.
Desde dentro lo enfoco cuando me pongo en modo “banquero anarquista” (como me llamaba alguien a quien creí un amigo, en referencia al texto de Pessoa).
Da igual que se trate de un “régimen que viola los derechos humanos constantemente” o de “un país que defiende la democracia”. A ver si adivinan a qué país me refiero.
En EEUU dos activistas han destapado que el nuevo sistema de voto electrónico que quieren implementar en Ohio permitiría a cualquiera obtener los datos de a quién ha votado ciudadano. O sea, adiós al voto secreto.
En China el gobierno va a instalar 20.
Virgil Griffith, estudiante de CalTech, ha creado un servicio web (wikiscanner) mediante el cual se puede saber quien está auto re-editando entradas en wikipedia para mostrar (o eliminar) información de modo que le sea favorable.
Los ejemplos abundan, desde Diebold hasta la CIA. Interesante artículo: Wired.
En EEUU George W. Bush y su partido Republicano ya han robado dos elecciones. Recientemente se ha demostrado tanto en Florida (por parte de la Oficina del Secretario de Estado) como en California (3 tipos de máquinas distintos, por parte de científicos de universidades californianas) que es no sólo posible, sino fácil, hackear las máquinas de voto.
-¿A qué están esperando? -¿a que roben de nuevo las elecciones? -¿habrá un pacto de reparto de poder, y por ello ningún partido ni político importante del país hace algo al respecto?
-¿A alguien más le pone nervioso la investigación que ha revelado las conexiones existentes entre la religión, el ejército (con un presupuesto record de 460.000 millones de $) y el gobierno norteamericano?
Eric D. Werker, un assistant professor de la unidad de Business, Government and the International Economy de la Harvard Business School, ha escrito un artículo proponiendo que las empresas serían unos candidatos ideales para presentarse a la presidencia de países corruptos.
Para empezar, esa inaceptable y escandalos propuesta es en sí ofensiva, pues en muchos casos esas empresas que propone son las principales promotoras de la corrupción de los gobiernos. Está claro que la falta de educación del electorado, de sistemas de control, de medios de comunicación independientes, etc.