Leo en Wired (mayo 2007) un artículo que me deja absolutamente deprimido: “May the Best Theory Survive” (pág. 60-61, pero curiosamente no online).
Habla de la lucha entre las teorías de “Diseño Inteligente” y “Darwinismo” en las aulas de EEUU (y del resto del mundo). Muestra espeluznantes datos (como que en más de una docena de estados de EEUU no se enseña la teoría de la evolución en las clases de ciencia de los institutos públicos, o como que en Turquí sólo el 27% de la población está de acuerdo con la teoría de la evolución, siendo un 40% en EEUU, un 72% en España, o un 85% en Islandia… lo cual me parece poquísimo hasta en el mejor de los casos).
Un hombre ha sido detenido en Michigan por emplear la WiFi de un café (que la ofrece gratis a sus clientes) desde su coche, aparcado fuera del establecimiento. El delito es punible en el código penal norteamericano con hasta 5 años de cárcel y 10.000$ de multa. No obstante, la fiscalía va a solicitar 400$ de multa y 40 horas de servicios comunitarios.
No es el primer caso. En 2005 ocurrió en Florida, y en 2006 en Illinois.
Hoy, que todo el mundo habla del dato publicado “desaparecen 3 especies por hora” con motivo del día mundial de la biodiversidad (-¿de verdad necesitamos tener un día especial para que nos importe el medioambiente? -¿de verdad necesitamos una excusa para aprender un nuevo dato?), he encontrado este increíble vídeo de la lucha entre una manada de ñus, una de leones, y dos cocodrilos, en un pequeño lago de Suráfrica. [Spoiler: el cachorro, por increíble que parezca, se salva]
La Comisión Europea propone aportar el 13% del total de los 2100 millones de € que costará el European Institute of Technology y espera que entre el 40 y el 80% lo aporte “el sector privado”. El resto provendrá de los Estados miembros.
Lo increíble es lo infundado de dichas expectativas.
En 2004 el MIT recibió tan solo el 13% de su presupuesto de inversión de la industria privada. Porcentaje que en Stanford es del 5% (Fuente: US National Science Foundation).
Según un estudio del equipo del Dr. Steven Allender, del Departamento de Salúd Pública de la Universidad de Oxford, mencionado en el BluePrint del 19 de abril, el sedentarismo le cuesta al NHS (Reino Unido) más de 1500 millones de euros al año, siendo directamente responsable del 3% de todos los fallecimientos y enfermedades del país en el 2002.
El estudio emplea un cálculo llamado “population attributable fraction”, y no incluye costes indirectos.
Así reza el refranero español. Y es cierto.
El mes pasado hablaba del valor de la música en este post. Pues bien, al leer un pequeño recuadro en el Wall Street Journal me ha venido a la cabeza, y no he podido evitar hacer una gráfica para que resulte más obvio:
Como se puede observar, las diferencias de PRECIO son enormes. Sin embargo, el valor es poco más o menos el mismo (similar ambiente, similares circunstancias, similar producto).
Patético e indignante. Sólo se me ocurren esos adjetivos para describir lo que pienso al leer
este artículo de la agencia EFE (publicado en El Mundo) refiriéndose a la presión que se está ejerciendo en Inglaterra para que “los pobres” sucesores de los autores de canciones de éxito (olvidémosnos de los que crearon gran música pero no se acostaron con el productor ni se la chuparon al directivo de la discográfica, claro) equiparen su parasitismo al de los EEUU (son la isla, no son Europa, recuerden).