Truco fácil:
Cuando veas un vídeo en YouTube que te guste, como https://www.youtube.com/watch?v=03vCVejaEd8 añade KISS en frente de youtube.com, así: https://www.kissyoutube.com/watch?v=03vCVejaEd8 y a disfrutar (recuerda que el archivo descargado debe ser renombrado .flv)
Mola -¿eh?
Según el estudio La Sociedad de la Información 2006 de la Fundación Telefónica, soy un technogeek del copón porque tengo y uso: tel móvil, fijo, inalámbrico, fax, cámara digital, cámara de vídeo, mp3, vídeo, dvd, hi-fi, home cinema, parabólica individual, TFT, PC, consola, PDA, wifi, blackberry, sistema de seguridad, dispositivos domóticos, y GPS en el vehículo. Lo que me coloca entre el 5% más geek del país.
Además, les faltan cosas, como TDT, reproductor de vídeo portátil, modem USB portátil Tarifa Plana, accesos biométricos… sólo me falta la conexión neuronal de eXistenZ 😛
Hace muchas décadas que los satélites nos ayudan a ver la tierra desde el espacio. Ya sean mediciones de parámetros varios (como concentraciones de clorofila, o acumulación de nieve), o imágenes clásicas (como esta de Barcelona) a las que nos hemos acostumbrado a poder acceder gracias a Google Earth/Maps (gracias al cual existen webs tan variadas como Panoramio, para ubicar fotografías, o el ladrillómetro, para comparar precios de alquileres), -¿no es maravilloso?
Ya lo hizo con el cifrado del DVD.
Ahora lo ha vuelta a hacer, con el DRM de iTunes. Pero esta vez piensa sacar el “producto” a la venta.
Johnny DVD, el puto amo del cracking.
Como era de esperar, ni siquiera las empresas que viven de la tecnología y el avance de las comunicaciones son capaces de ver que es de su interés el que otros ganen dinero con sus inversiones… pues son actores necesarios e imprescindibles y por lo tanto cuanto más aumenta el volumen de transacciones mayor es su volumen de negocio.
No, no hablo (para variar) de discográficas o proveedores de contenido. Hablo de telecos a la vieja usanza.
Siempre me ha fascinado la filosofía, porque desde fuera parece que no tenga aplicación práctica, pero una vez profundizas te das cuenta de que está en la raíz de muchos de los debates que existen (o deberían existir) en nuestra sociedad.
También es obvio que me fascina la tecnología.
Cuando unimos filosofía y tecnología tenemos un área del pensamiento MUY interesante. Sin embargo, pocos parecen ser los debates (a parte del catastrofismo y la prensa amarilla) serios que abordan cuestiones filosóficas para preparar las tecnologías del mañana.
Ya se sabe que para que una tecnología (o nuevo paradigma) despegue en la era de la tecnología, hace falta una killer app. Netscape Mozilla hizo volar a la web, mal que nos pese M$ Messenger hizo despegar el IM, y iTunes/iTunesStore/iPod las descargas de pago de música digital.
Pues bien, en la búsqueda de la killer app que haga despegar el uso, consumo, y disfrute del contenido libre de la red se me ocurrían varios aspirantes (como la BurnStation de Platoniq, o Democracy Player).