via APM.
Aunque no puedo incrustarlo (el autor ha deshabilitado la opción) este video del artista del CGI y performance japonés Kagemu merece la pena verlo. Disfrutad. (Via Nebula).
Hace un par de semanas recibí mi nueva cámara Lytro. Aunque es una tecnología increíble, y permite cosas que eran impensables hasta ahora, por el momento estoy indeciso.
A favor:
Compacta y discreta Extremadamente fácil de usar Nueva forma de sacar fotos Novedad Übercool “enfocar más tarde” En contra:
Tienes que acostumbrarte a una nueva forma de pensar y encuadrar (¡cuadrado! y distancia) Pobres resultados con baja luz (aunque mejor que la porquería de cámara de mi Samsung Galaxy IIS) Mira esta galería online.
El sábado fue un día completito.
Primero, al Mercadillo de Brooklyn (Fort Greene esta vez). Por supuesto, el metro no funciona normalmente el fin de semana, pero uno se acostumbra. Con un sol de castigo, lo primero al llegar es rehidratarse (“limanada”, aunque estuve a punto de probar algo que llamaban “orchata”, aunque no podía serlo porque estaba hecho con coco y arroz), y comer algo (palak dosa, y pupusa de calabacín con queso… aunque eché de menos las bola de teriyaki de Mimi&CoCo o las delicias de TheRegalVegan).
De camino a la ducha en el gimnasio, preguntándome si debería hacer más bici, levantar más pesas, o probar una nueva clase de boxeo, encuentro el verdadero significado de fuerza en frente de mí.
Foto.
Pregunta: ¿por qué he de cruzar la calle de camino a casa?
Debate.
Hay gente que disfruta de comprar. Algunos disfrutan la acción, otros el objeto, otros la fantasía de ser capaces de “adquirir” aquello que creen (o la sociedad les ha hecho creer) que les “falta” (belleza, fuerza, atractivo… lo que sea).
La semana pasada, paseando por el SoHo, me encontré disfrutando de los escaparates. El diseño. Puro arte. Belleza.