El lunes me reuní con el Director de Tecnología de una de las mayores administraciones públicas en Washington DC.
Su oficina era sorprendentemente pequeña y funcional comparada con las grandes y palaciegas oficinas gubernamentales de Europa. Un buen recordatorio de cómo la burocracia europea y el gasto de la propia administración nos está ahogando. Pero lo que me llamó la atención más fue el mayor cuadro en su oficina: no era Obama, un diploma, una foto familiar, una bandera… era esto:
Hace unos días, en una reunión en el hotel Setai de Nueva York, Michael (con más de 3 décadas de experiencia haciendo negocios con empresas españolas y americanas) describió perfectamente lo que es hacer negocios entre España y EEUU:
Una lucha entra la arrogancia americana y el orgullo español
Vergonzoso. Deberíamos estar todos avergonzados. Por lo menos podemos acceder a sus palabras.
Tras 36 años de democracia, [España] es el segundo del mundo en número de desaparecidos después de Camboya
Fuente Camps absuelto, Urdangarín parece que se libra… y Garzón al banquillo. ¿Y me preguntan por qué digo que soy “europeo” y no “español” o “valenciano”?
Esta mañana he pasado por delante de la galería de arte más pequeña de Nueva York, 125windowgallery, en la calle 47th entre la 3ª avenida y la avenida Lexington:
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Lo bueno de esa galería es que no hace falta “entrar” 😉
Este no va a ser uno de esos posts profundos, analíticos, reflexivos (como si alguna vez hubiese escrito uno 😉 ). Simplemente necesito desfogarme.
El pasado sábado, en la calle Prince, en medio del Soho, un hombre (no mencionaré su nombre porque, como veréis, no merece publicidad) daba CDs a los que pasaban. Como con cualquier cosa digital, sentí la necesidad de averiguar más, así que lo cogí. Y antes de que pudiese leer la carátula, dijo “¿vas a pagarme o qué?
Ayer fui a la Biblioteca Pública de Nueva York (NYPL) a ver “Hable con ella” de Pedro Almodovar, parte de una serie de proyecciones de películas de Almodovar en la NYPL. Pero para mi sorpresa, la proyección (y las restantes del ciclo) había sido cancelada.
Hablé con la persona del mostrador de información, que me dijo que la Sociedad de Autores (será la abominable SGAE, que no merece un enlace en mi blog) y la productora de Almodovar (El Deseo Producciones) habían subido lo que previamente estaban exigiendo por royalties o compensación por las proyecciones (gratuitas) de las películas (que ni siquiera están en los cines actualmente), y que la cantidad que pedían ahora era tan alta que la NYPL no se lo podía permitir, con lo que han tenido que cancelar las proyecciones.