Como conejillo de indias que me toca ser en la empresa (y como me niego a probar sistemas Windoze), muchas veces instalo software y OS (generalmente GNU/Linux o Mac OSX, a no ser que esté tonteando con cosas más exóticas via virtualización) que no son precisamente los que yo elegiría para mi sistema.
Ahora mismo estoy escribiendo desde OSX Lion. A parte de no ser libre (que ya de por sí es un enorme PERO), no es tan problemático como se lee en los foros.
En instructables encontramos este detallado proceso de cómo convertir origami en un objeto plastificado.
Citando a J. Conrad: “The horror, the horror”.
Origami, oriental, es esencia, delicadeza, efímero, aquí y ahora, natural, autosuficiente, manual…
El plástico, occidental, el proceso de plastificado, es artificio, superficialidad, duradero, dependiente…
Como cultura, estamos asesinando la esencia.
Ayer recibimos un correo en mi empresa en el que un organismo dependiente de otro organismo dependiente de otro organismo oficial, nos exigía el rellenar una encuesta para considerar la creación de otro organismo oficial. Lo interesante es que nos pidieron SINCERIDAD.
“Todo el mundo miente” dice el Dr. Gregory House. Y es cierto. Para “salvar la cara”, aunque no llegamos a los límites de autorepresión de los japoneses o de ambiguedad de los indios, todos decimos pequeñas mentiras cada día.
Definitivamente ALUCINANTE
Moto estilo TRON de ParkerBrothersChoppers, ¡y además es eléctrica!
Este es el tipo de caramelo o zanahoria que hace que nos dejemos poner las anteojeras para seguir (aunque sea a regañadientes) en la carrera consumista. Aunque eso sí, si es un regalo, o no significa un esfuerzo… hay que reconocer que es una pasada.
U. C. Berkeley publica en Current Biology cómo su equipo de fMRI ha conseguido “leer” lo que pensamos (en este caso, lo que vemos):
Hay otros investigadores que, con otros métodos, estudian lo mismo, como este caso con electrodos implantados en el cortex y la reproducción de audio escuchado.
Según un estudio de la universidad de Nanjing, incorporamos a nuestro ADN el microADN de los nutrientes que ingerimos.
[fuente]
… yo SOY EL error.