Intención es la determinación (distinguir, resolución) de la voluntad (elección, apego o rechazo) en orden a un fin (finalidad, objetivo).
Actitud es la manifestación (mostrar) de la disposición (orden) de ánimo (alma o espíritu como principio de la actividad humana, pero también intención, voluntad, atención, o pensamiento).
[Nota.- No confundir con aptitud (capacidad para operar competentemente en determinada actividad), aunque una sin la otra puede resultar igual de desastrosa, pues puede generar dolo, perjuicio, culpa, responsabilidad, castigo, compensación… pero todo esto en un siguiente post.
Esta imagen no tendría por qué extrañar, ni acabar mal. Debería, podría, ser idílica. Si no hubiese nada más que la intención…
Pero, al igual que Frankenstein, aprendo que soy un monstruo al verme en el estanque reflejado. Entiendo el dolor que causo a la inocencia al oirle gritar. Y aprendo que la imprudencia temeraria, la negligencia miedosa, la ignorancia atrevida, el descuido por sobrecarga, la ceguera por reacción, la empatía insuficiente, la insensibilidad defensiva… causan daño, aunque no haya mala intención.
Norman Cook (“Fatboy Slim”), a la pregunta " ¿Cuál es la ciencia del House?", respondió:
“Se trata de sexo, ¿no? House y disco van a unos 120 a 125 bpm, que es probablemente el ritmo al cual la mayoría de nosotros folla. Ha habido gente en la historia que han hecho música con éxito que tenía el poder de hacer a la gente sentir como si estuviesen teniendo sexo cuando la bailaban.
La gota, transparente, sobre el mármol blanco.
Frío sobre frío.
El destello de luz llega a mí. Me llega.
¿Sale de dentro, se posa encima?
Sé que es un reflejo, pero es hermoso.
Y ahí, en ese preciso momento, es cuando cruzamos la línea, cuando la divinidad deja de ser una aspiración, y nos absorbe. Nos arrastra. Nos traspasa.
Me encanta cuando las supuestas verdades se hacen añicos, cuando los totems y tabús saltan por los aires dejándonos las puertas abiertas de la incógnita, como cuando se afirma que la Iglesia Católica no es Cristiana (y sólo hace falta contemplar el hecho de que poseen el doble de dinero necesario para acabar con la pobreza en el mundo, para convencerse… ¡como si no hubiese otros argumentos!).
Pero en este caso, aquí va un ejemplo mucho más potente: la inmortalidad existe.
La historia es larga y enrevesada, parece una típica conspiranoia, pero os hago un resumen: la stevia, planta de origen paraguayo empleada durante siglos por los indígenas apra endulzar, es analizada por un botánico suizo a finales del siglo XIX. Se descubre que tiene un enorme poder de endulzar, sin los efectos negativos del azúcar refinado, y con la particularidad de que su consumo cura un determinado tipo de diabetes.