Hay una interesantísima conferencia impartida en 2009 en TED titulada “East vs. West – the myths that mystify” a cargo de Devdutt Pattanaik en la que este sociólogo autodidacta (médico de profesión) indio propone una lectura muy interesante de los elementos que están en la base de la diferencia Este-Oeste.
Todos los que hemos trabajado con o para indios, chinos, japoneses, coreanos, indonesios, o malayos sabemos que pese a que son muy diferentes entre ellos, existe un nexo común “Asiático” que diferencia muy mucho a “nosotros” (entre comillas por mi falta de identificación y filiación) de “ellos” (entre comillas porque no me gustan las diferencias, distinciones y confrontaciones que suele conllevar el “nosotros y ellos”).
La forma más primitiva de sociología contempla una estructura cíclica de la evolución social. Hasta el darwinismo (que puso un énfasis absoluto en una evolución lineal biológica que se adaptó a la sociológica) prácticamente todas las culturas tenían una visión cíclica de la historia (cambios de equinocio, eventos míticos recurrentes, épocas y eras descritas como “doradas” y “oscuras” que se turnaban en riguroso orden, etc).
Esto, por supuesto, ha llevado a múltiples historiadores (como Danilewski o Spengler, hace un siglo) a predecir el ocaso de la dominación de la sociedad occidental.
Como el chiste (“hay 10 tipos de personas: los que saben binario y los que no”). Categorizar de un modo general a las personas es tarea vacua sino absurda.
Pero por experiencia personal, he llagado a la conclusión de que absolutamente todo el mundo puede ser categorizado acorde a un parámetro: daño, dolor, trauma. Así, existen sólo 4 tipos de persona:
Los que han sufrido daño desde dentro: maltrato infantil, abuso físico o psíquico, en casa, en el hogar, por parte de aquella gente que se supone ha de estar ahí, ha de cuidar, ha de aportar.
Obviamente no creo que sea el camino a un verdadero cambio social, y como “derecho a pataleta” me parece uno de los peores. Pero la huelga ha cumplido una función fundamental en la “lucha de clases”, y por lo tanto hay que honrarla.
Aquí van algunas propuestas de pancartas para tan señalado día:
NO SIRVE DE NADA, PERO GRACIAS POR VENIR NO ME GUSTAN LAS AGLOMERACIONES ¿DÓNDE ESTA WALLY? ¿DÓNDE ESTA MARX CUANDO LO NECESITAS?
El pensamiento occidental ilustrado, enciclopédico, y del método científico, nos ha permeado hasta determinar nuestros procesos racionales de una forma que… ¡no es racional!
Creemos que, tenidas en cuenta y analizadas las variables, podremos despejar la ecuación, y así ser los controladores de una especie de determinismo que nosotros mismos controlamos. Es pretender aunar el libre albedrío, la libertad, y el determinismo.
Pero esa falaz lógica hace aguas por todas partes: desde lo de “tener en cuenta todas las variables” hasta lo de “analizar”, y por supuesto, llegar con ello a una conclusión válida, que sea la única, infalible, o incluso la más conveniente.
Curioso como un tema (Tantra) te lleva a otro (Psicoanálisis) que te lleva a otro (Filosofía) que te lleva a otro (Religión) que te lleva a otro (Etimología)…
“Diablo” viene del latín diabolus que a su vez viene del griego [‘calumniador‘] que viene de [‘calumniar‘]). También tiene la acepción de [‘separar‘]. Curiosamente “Símbolo” etimológicamente significa lo contrario: [‘unir‘]
“Satanás”, por otro lado, viene del latín satâna, que a su vez proviene del arameo shatán [‘acusador‘].
El absurdo incidente de 2008 en el que un gusano (que ya tenía 3 años, con lo que no era amenaza para ningún sistema informático) en una llave USB infectó ordenadores militares estadounidenses, es una de las excusas más patéticas que he visto para montar una estafa a nivel internacional como la que el Pentágono estadounidense ha montado con Operation Buckshot Yankee.
En este documento interno del Pentágono, de más de 300 páginas en formato presentación (lo de los procesadores de texto es para los ayudantes del Congreso, los militares emplean las presentaciones que son más “ejecutivas” aunque luego lo que vayan a producir sea un documento, no una presentación) y por supuesto lleno de acrónimos, se detalla con exquisito cuidado, o sea escondiendo a plena luz, el enorme gasto en el que están incurriendo para “mejorar la Cyber Seguridad” a raíz de dicho incidente, incluido montar todo un nuevo Cyber Comando.