Anoche estuve viendo con mi chica Storytelling (2001) de Todd Solondz. Tras la misma, como suele ser habitual, se inició el debate/tertulia. Pero lo que podría haber sido un consenso más, como nos ocurre en tantas ocasiones, se convirtió en un enfrentamiento de posturas. Y no por el film en sí, bastante fácil de analizar. Sino por un término: “crítica”.
Mi chica defendía que la película era una crítica, más incisiva que American Beauty, de la sociedad norteamericana y sus valores.
Según la noticia que publica hoy El País (gracias KC), hay serios indicios de que Cela, nuestro laureado Premio Nobel de literatura, plagiase una obra.
De demostrarse ciertas las acusaciones, lo peor no sería esto, sino que le facilitasen u ordenasen el plagio para que ganase el premio Planeta.
En cualquier caso, cada vez tengo más claro que a los que se les llena la boca con palabros como “autor”, “obra”, “cultura”… mientras exigen su “protección” mirando por encima del hombro a aquellos que consideran delincuentes y clientes (nunca contribuyentes, autores amateur e independientes, críticos, disfrutadores del placer de las creaciones intelectuales, etc) habría que cerrársela a patadas.
De nuevo en Málaga, coincidimos con el Festival Málaga de Cine Español 2009. Delante del Teatro Cervantes, en las carpas, actores y directores (supongo) posan para las cámaras, mientras una marea de adolescentes chillan y corean el nombre del guapo de turno (en este caso un tal “Hugo”). En la calle de al lado, una pareja ya entrada en años camina en dirección contraria, ajenos a la muchedumbre. El hombre sujeta un receptor de radio en su oreja, acto simbólico porque el volumen del aparato hubiese compensado el hecho de que lo llevase escondido en un bolsillo de la gabardina.
En el maravilloso videoclub Stromboli (gracias, Juan) alquilamos el otro día dos películas. Y ayer fuimos al cine a ver una tercera. Creo que son perfectos ejemplos de tres formas de ver y entender el cine.
Pese a que nos gusta por lo general más el enfoque oriental (intimismo, sutileza, preciosismo, esencia…) optamos por tres películas norteamericanas, con lo que la comparación será más justa: Waking Life, Art School Confidential, (ambas en DVD) y The Last Hurrah (en la Filmoteca).
Creo que ya no lo soporto más: ni guitarras melancólicas de pseudo-cantautor maullando a la tristeza, a la cotidianeidad, al sol o al desayuno, ni samples enlatados de techno-trance-machaca-machaca. Lo siento pero el arte accidental y el conceptual tienen un (reducido) espacio en el ámbito compositivo, y ya está bastante lleno.
El arte por el arte, la libertad creativa, las tendencias y escuelas, las vanguardias, el rango, la variedad… fantástico a nivel académico, o en el purista mundo donde el arte no es ni comunicación, ni entretenimiento, ni cumple función alguna más que la auto-justificación de su propia existencia.
Por fin se ha culminado la restauración del fresco del Sheldonian de Oxford “La verdad descendiendo sobre las Artes y las Ciencias para expulsar a la ignorancia de la Universidad” de Robert Streater (1624-79).
Precioso (hasta el título).
Leo en Dinero (febrero 2009) un informe sobre el problema del agua, con datos de sobra conocidos:
Cada 20 segundos muere un niño en el mundo por la falta de condiciones sanitarias adecuadas (sólo en India mueren más de 2 millones de niños al año por falta de agua limpia) El número de niños que han muerto a causa de diarrea en los últimos 10 años supera a TODAS las muertes producidas por las guerras desde 1945 4 de cada 10 personas en el mundo no tiene acceso a ningún tipo de retrete La disentería y fiebres tifoideas (que se podrían casi erradicar con saneamiento adecuado) matan a más niños en el mundo que el SIDA, la tuberculosis y la malaria juntos Un 60% de las enfermedades conocidas están relacionadas con la escasez o contaminación del agua El consumo de agua se ha duplicado (hasta los 1700 litros por persona al día) desde 1960 En la cuenca del río Ganges viven 450 millones de personas, 70 millones de los cuales arrojan sus desechos al río El 60% de las mujeres indias tienen enfermedades ginecológicas o cutáneas por la exposición a aguas contaminadas Está claro que invertir en saneamiento es fundamental.