En esta página de la NASA puedes ver Tokyo de noche, y si sigues los enlaces de la página, otras ciudades.
En MakesYouThink.Net tienen una serie de juegos online gratuítos para concienciarse de problemas varios (como medioambiente, armamento, etc.)
Uno de ellos (Climate Challenge) fue creado con la ayuda del Environmental Change Institute de la Universidad de Oxford. Ganó el premio European Green IT, y con él se formó a ejecutivos en gestión de riesgo en la pasada cumbre de Davos.
¡A jugar! (y a aprender).
Es sólo un concepto, pero dan ganas de desarrollarlo. Impresionante.
Más info aquí.
Pese a no creer en la existencia de la “Propiedad Intelectual”, ni ser partidario de fórmulas reformistas para acabar con una lacra como esa, he de reconocer que estrategias como CreativeCommons cumplen su papel y consiguen que se avance en la dirección adecuada (yo no soy partidario de ello, pero dicen que se saca más lamiendo que mordiendo… bueno quizá en el sexo oral sí que sea de completa aplicación dicha afirmación ;-).
Parece una burla, humor negro, pero es cierto y más importante de lo que parece.
Un estudio de Peter Tufano (Sylvan C. Coleman Professor de Gestión Financiera de la Harvard Business School) et al, analiza en qué y cómo se gastan el dinero los pobres. La importancia del estudio radica enque desmonta el argumento falaz común de los ultra-conservadores, neo-con, y fascistas (y el gobierno de G. W. Bush está lleno de los tres tipos) según el cual los subsidios a la población más necesitada (desempleo, cupones de comida, devolución de impuestos, etc) no sirven de nada “porque esa gente no sábe ahorrar, o se lo gasta en alcohol y drogas, o les desincentiva para buscar empleo…” [sic].
Según un caso docente del Profesor Asociado de Tecnología y Gestión de Operaciones Robert Austin de la Harvard Business School, los mejores comprobadores de código informático son los autistas (ASD).
No, si ya decía yo … 😉
Entre el Presidente de la Suciedad General de Autores y Editores (sindicato vertical anteriormente conocido como Sociedad General de Autores Españoles, nótese el cambio) calificando el nuevo canon digital (por el cual parte del coste de adquirir determinado equipamiento electrónico para, por ejemplo, hacer fotos de mis hijos) de “miseria” pese a su importe inicial estimado de 120 millones de euros (a añadir al resto de cánones que ya van a sus bolsillos), y Universal Music Group diciendo ante un tribunal que con la mera inclusión de una pequeña frase impresa en un CD ese CD pasa a ser propiedad de ellos (aunque lo compres) in eternum, me parece que este sector y sus miserias y abusos están tocando fondo.