[Actualización: graciosa parodia]
Supongo que a estas alturas todo el mundo habrá leído sobre la cagada de la nueva web del Congreso. David escribe un interesante recopilatorio en la lista de Kernel Panic:
La nueva web del Congreso: una patada en la boca a los estándares web
martin pulido 13 Junio 2007
https://www.martinpulido.com/blog/2007/06/13/la-nueva-web-del-congreso-una-patada-en-la-boca-a-los-estandares-web/
(sobre estí ndards web; ep! l‘autor diu que treballa dep. HCI d‘Indra)
La nueva página web oficial del Congreso
Si no era suficiente con el caso de un juez de Washington D.C. que ha demandado a una tintorería por perder sus pantalones pese a tener un cartel que dice “satisfacción garantizada / servicio en 24 horas” y les pide 54 millones de dólares (en el juicio incluso ha llorado), ayer me contaron el caso de unos padres que han sido sentenciados a dos años en la cárcel por permitir a los amigos de sus hijos beber cerveza y vino en su fiesta de 16-º cumpleaños en su casa pese a que todos ellos se quedaban a dormir y ninguno iba a conducir.
Ya me había pasado antes. Pero fue con mi novia del instituto y la universidad: ver cómo una persona se transforma al interpretar música. Se enciende, irradia una energía invisible y se transforma. Supuse que era el amor, que todo lo afecta.
Hoy, mientras comprobaba el correo en el lounge (piso 25) del hotel Conrad, una mujer se ha puesto a interpretar la flauta (Western concert) junto a un piano. Y se ha transformado.
Hoy, durante la cena en Graziano (Miami), en la mesa de al lado estaba Samuel L. Jackson.
Reacción instantánea: vaya, un “famoso”. Una décima de segundo después “-¿y qué?”. Medio segundo después “es interesante observar la reacción de los demás”. Un segundo después “vaya, miran pero le dejan cenar tranquilo”. Tres segundos después “vaya, pobre hombre, entre fotos y autógrafos se le va a enfriar el bife gaucho”. Diez segundos después “vuelvo la atención a mis compañeros de mesa, pero es curioso como esa persona ha equiparado acaparado segundos de mi atención por el mero hecho de ser él.
Anoche me reí un buen rato con el nombre de un plato y la camiseta de un camarero en el restaurante Chino Latino de Minneapolis.
El plato eran los “Phuket Noodles”. Cualquiera que sea bueno en geografía (o que le guste emplear Google o Wikipedia) sabrá que Phuket es una espectacular área del sur oste de Tailandia, con unas playas paradisíacas. Pero claro, ahí está el idioma para causar malos entendidos y chistes divertidos.
Los Open Educational Resources (“recursos educativos abiertos” aunque quiere decir libres, pero no lo han bautizado así por la confusión que “libre” causa en inglés: free = gratis y/o libre) son una excepcional idea por la que algunos luchamos desde hace años.
Si quieres saber más, aquí tienes un estudio de la OCDE sobre los OER (gracias Celia).
Mientras espero en el aeropuerto para salir hacia Chicago, estoy viendo House en mi iPod video.
En el episodio “Problemas de Comunicación” (temporada 2), en la versión española de House, cuando el protagonista se encuentra en el aeropuerto de Baltimore (MD-EEUU), se oye una voz que anuncia la salida del “vuelo a Madrid de la compañía Iberia”. Al oirlo me he quedado sorprendido, y como buen geek, en ve de fiarme de mi memoria, me he conectado para comprobar lo que suponía: NO existe ningún vuelo de Baltimore (ninguno de sus dos aeropuertos GBO o MTN) a Madrid.