Según PD / EFE, el australiano Begg-Smith, medalla de oro de esquí artístico en los JJOO de Invierno celebrados en Turín, es multimillonario gracias a dos empresas dedicadas al marketing online a base de técnicas no muy éticas como el Spam y el Spyware.
Se desplaza en un flamante deportivo Lamborghini por las calles de Turín fruto de los millones recaudados como “Spam Manâ€. Este apelativo se lo ha ganado por el envío masivo de correo basura (spam) y desarrollo de adwares con la compañía que creó hace unos años con su hermano Jason (la tercera del sector, dijo él mismo).
En este informe (en inglés) del grupo sobre migración de trabajos de la Association for Computer Machinery se analiza la globalización y el offshoring en el mundo del software. Interesante.
Hace un mes hckrs.org propuso en KernelPanic una Ciberprotesta contra la SGAE.
No he querido comentarlo antes para que no se me acuse de “fomentar hostilidades” o nada parecido. Ya tengo bastante con el comentario de un abogado amigo mío “-¡Cómo te atreves se te ocurre llamar “mafia” a la SGAE!”, o con el de un periodista de una conocida radio “a mí me ha amenazado, pero a tí te partirán las piernas”.
Este va a ser el último artículo, durante un tiempo, de la serie “Los peligros ocultos de la red”, ya que tanto pesimismo sostenido no puede ser bueno, y me gustaría hablaros el mes que viene de cosas maravillosas que tiene la tecnología. Pero este mes todavía he de horrorizaros un poco más.
El voto electrónico parece la evolución natural de los sistemas de democracia representativo por sufragio en la era de internet.
Hace unos días alguien me propuso que participase en un premio de literatura breve sobre tecnología (“cuentos geeks”). Me encantan los premios, pero no me gusta escribir para un panel de jueces, o para recibir un premio. Si me lo han de dar, estaré encantado, pero si lo escribo es para que lo lea todo el mundo. O nadie. O yo, que es lo mismo. Así que aquí va uno de los que tengo preparados, esperando alguna buena excusa para revisarlo y publicarlo (siento que esté en inglés, pero así quería este relato ser escrito).
Este hermoso relato muestra cómo los netizens vemos el tema de compartir. Lo único que me inquieta es que el autor lo tiene bajo copyright, pero quizá sea una de esos millones de personas que creen que el copyright es lo único que existe. Una pena. La web muestra “copyright” pero el aviso legal muestra una licencia Creative Commons (una de las más restrictivas, pero por lo menos no es copyuright 😉 ).
Este vídeo sobre la SGAE de espi88 que me envía JM es bastante viejo (varios años) pero me ha recordado que hay muchos conceptos solapados y minoritarios pero muy interesantes.
Lo imbuyo aquí por comodidad.
-¿Es obra derivada? -¿parodia? -¿crítica cómica / caricatura? -¿todo ello y más? -¿qué implicaciones tiene eso en la legalidad de su existencia, distribución, copia, puesta a disposición del público…?
No es una pregunta de exámen, ni tiene truco.