Desde hace mucho tiempo los escritores de ciencia ficción (y yo desde pequeñito) sueñan (pesadilla o no) con un mundo donde los humanos sean sustituídos en determinadas labores por máquinas. Desde la justicia a la seguridad, pasando por la medicina, se me ocurren miles de ejemplos donde esto podría ser muy deseable SI SE HACE BIEN. Y no hay mejor ejemplo que la administración pública.
Ya ha empezado la cuenta atrás.
Héroes: Google. Hay quien la defiende, y quien la teme. Hay quien critica sus métodos y quien los adora. Pero lo que está claro es que desde que le han plantado cara al mismísimo Gobierno de los EEUU defendiendo la libertad, los derechos individuales, y la legalidad, han pasado a ser uno de mis héroes. Aquí tenéis mucha más información (y documentos originales) sobre el tema.
Esto contrasta, y mucho con los villanos.
Si el mes anterior hablábamos del spyware distribuído o esponsorizado por gobiernos, en esta ocasión vamos a hablar del que distribuyen las empresas por iniciativa propia. Los ejemplos, por desgracia, son más abundantes de lo que a priori se podría pensar veamos un par (hay docenas).
Microsoft fue la primera (que yo sepa), cómo no, en cometer este abuso, y que quedase suficientemente documentado. En verano de 2002, tal y como se denunció en la web BSDVault.
Metsuke me propuso hace tiempo un diseño gráfico / marca para identificar al concepto Suidad.
Su propuesta, muy interesante por cierto, es esta:
) S (
La explicación (sin entrar en semiótica, principios perceptivos visuales, etc) es que en contraposición a (c) de copyright, el “paréntesis” se “abre”, en vez de cerrarse.
Llevo varios días ponderando las ventajas e inconvenientes de tal propuesta (que agradezco sinceramente de todas formas, claro).
Tantos días sin postear (por culpa de los exámenes finales de este semestre en Harvard -ya he hecho el de Neurobiología, y me queda el de Filosofía y Ciencias Políticas para el lunes-, y una sobrecarga de trabajo que estoy intentando evitar que se convierta en endémica), y los efectos que perduran de la pasada orgía consumista (Navidad/Reyes) que se une a la actual (Rebajas) ha removido en mi consciencia la conciencia del activismo.
Según la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Directiva Europea de Tratamiento de Datos de Carácter Personal (LOPD 15/1999 de 13 de Diciembre) y la normativa que la desarrolla, en especial, el Real Decreto 994/1999 de 11 de junio (ver: https://www.agenciaprotecciondatos.org/) y sus análogas en Europa y EEUU, “el responsable del fichero implantará medidas de seguridad de índole técnica y organizativas necesarias para garantizar la seguridad de los datos objeto de tratamiento.
Desde “la conferencia maldita” he recibido varias ofertas para dar clases.
Si volviese a dar clase (de “Propiedad Intelectual”), este sería, sin pensarlo mucho, mi temario:
– Ley / Justicia / Etica / Mercado / Concepto
– Historia de las leyes de copyright
– Legislación vigente (LPI y patentes)
– Legislación internacional y procesos de “armonización”
– Los “derechos” de “autor”
– Las suciedades de gestión, cánones, y otras malezas