-¿Serán cosas como estas las que intentan acallar? El “Proyecto Mayhem” empieza a dar sus frutos. Esto no es nada, hay proyectos empresariales en marcha que les (sociedades de gestión, discográficas, productoras de cine y TV, y demás limitadores de los derechos de acceso a la cultura libre) van a producir una sacudida donde más les duele: el bolsillo. Pero por ahora os dejo con una serie de interesantes documentos.
Incesante acoso y derribo.
Ya he denunciado maniobras destinadas a acallarme o desacreditarme en varias ocasiones anteriores:
Censurar la Conferencia Maldita
Amenazas de repercusiones
Forzar la dimisión
Negar mi relación con la universidad
Manipulación en los medios
Amenazar a los medios que hablen conmigo
Ataque ad hominem
Ataque a mi web
Campaña internacional de desprestigio e inspección de hacienda
Cuando creía que me estaban dejando en paz (quizá dándose cuenta de que no me callarán ni cosiéndome la boca), un nuevo episodio de acoso y derribo demuestra que el que quiera denunciar las sucias tácticas de aquellos que nos quieren manipular y recortar nuestras libertades tendrá que pagar un precio muy alto tarde o temprano.
El excelente abogado y luchador en defensa de la cultura libre Javier de la Cueva apunta en la lista de cc-es que un documento de la Unión Europea da un rapapolvo a las suciedades de gestión.
De estas recomendaciones extrae las siguientes perlas:
_-«Europe‘s model of copyright clearance belongs more to the nineteenth century than to the 21st. Once upon a time it may have made sense for the member state to be the basic unit of division.
Hace años que no programo personalmente un carajo (si exceptuamos ese tipo de cosas que uno emplea para webs, blogs, etc, como HTML, que hoy en día ya no se puede llamar programación a todo lo que no sea PHP o Java para arriba).
La última vez que me tuve que pelear con Eclipse para ejecutar un código escrito en Java para un sistema de reservas de un hotel, dije que no volvería a tocar código mientras tuviese dinero para pagar a un programador.
Llego tarde al aeropuerto, pero no puedo evitar colgar este post.
Leo en 20 minutos la noticia de la composición de la nueva Mesa Antipiratería, y el nuevo Plan del Gobierno, en el que encontramos perlas como:
_Los perjudicados también podrán, con esta nueva legislación, acceder a los documentos bancarios, financieros o comerciales del presunto infractor, lo que podrá ser utilizado como prueba en el proceso judicial.
La posibilidad de acordar medidas para asegurar pruebas sin que sea necesario oír previamente al infractor es otra de las novedades del proyecto, que también determina que las indemnizaciones a las que sean sancionados no sólo tendrán en cuenta los perjuicios económicos ocasionados, sino también el daño moral.
He recibido una postal que me dice “Tú has sido pieza clave para completar nuestro proyecto: hemos plantado 10.000 árboles para la recuperación de la Selva Atlántica en la cuenca del río Itajaí en el estado de Santa Catarina (Brasil)”.
Se supone que he ayudado a la Naturaleza. Se supone que debería sentirme feliz y orgulloso. Pero no es así.
Me siento como si cada donativo que hago a una causa que considero justa y/o necesaria fuese una gota en un inmenso océano, que se pierde, se diluye y desaparece.
Steve Jobs denunció hace unos días la presión por parte de la Industria Discográfica estadounidense para que la música digital sea más cara.
Luego la Industria Discográfica japonesa ha pedido que se tase los reproductores digitales de música con una tasa que elevaría su coste un 5%.
Supongo que la Industria Discográfica española, o la voz de su amo SGAE o Promusicae, pronto presionarán al gobierno solicitando medidas similares.
-¿Por qué?