El 26 de abril nos levantamos bastante tarde, con la maravillosa sensación de no tener ninguna prisa, y disfrutamos de un buen desayuno buffet en el restaurante Lido.
Tras el desayuno dimos un paseo al rededor del barco, explorando sus diversas salas, desde la sala de juegos a la biblioteca. Definitivamente no es un barco “espectacular”, pues está decorado de un modo sutil y conservadoramente elegante. Quizá su punto más débil, como con tantos otros cruceros, sea el arte, y el más interesante sea el Cunardia (el primer museo flotante de Cunard) celebrando 175 años de historia.
25 de abril: para celebrar el cumpleaños de mi esposa y trasladarnos de Nueva York a Londres con estilo, nos embarcamos en el Queen Victoria de Cunard, un cruce (que no crucero) transatlántico de lujo (V509).
La noche anterior celebramos una cena de despedida con amigos en el restaurante White Street de Nueva York, que estaba lleno de famosos del mundo del cine, quienes han invadido Manhattan por el Festival de Cine de Tribeca; nuestra amiga Jill, que no pudo asistir a la cena, tuvo un bonito gesto enviando una tarjeta y una botella de champagne desde Washington DC.
Del 16 al 24 de abril fuimos a Ft. Erie, Canadá, para pasar tiempo con la familia.
Pasamos unos días estupendos, nos pusimos al día con el trabajo, cenamos en buenos restaurantes, e incluso hicimos un poco de turismo: la playa brumosa de Crescent, las bodegas de Peller Estates, o cena en Tiara, en Queen‘s Landing. Pero lo que más disfrutamos fue de tiempo en casa, y la deliciosa comida casera.
El 14 de abril recibí una invitación para desayunar con ejecutivos de IBM en un yate privado (con helicóptero en la popa) en Chicago.
Fue una oportunidad única para hablar del futuro de la asistencia sanitaria, la tecnología, y mi empresa, con los más altos ejecutivos de IBM, en un hermoso entorno.
¡Gracias!
Del 12 al 15 abril fuimos a Chicago, para asistir a la mayor feria de Tecnología Sanitaria del mundo (HIMSS), presentando las soluciones de Kanteron Systems en el stand de Hitachi Data Systems.
Nos hospedamos en el Chicago Public Hotel. Hicimos amigos, nos divertimos (gracias por invitarnos a la fiesta de Lexmark Healthcare, Jeff), y ¡disfrutamos del buen tiempo!
Ah, sí, y trabajado mucho también.
El 31 de marzo fuimos a Londres con una misión muy definida: encontrar un apartamento, contratar líneas de teléfonos móviles, abrir cuentas bancarias, y firmar el espacio de oficinas. Todo en dos días y medio, porque aunque volvimos a España el 3 de abril, era un día festivo.
Tuvimos que correr por toda la ciudad. ¿Lo más sorprendente? ¡LO CONSEGUIMOS! Bueno, en parte.
La oficina fue fácil, puesto que ya nos había ofrecido ir al Google Campus de Londres.
El 23 de marzo me nombraron Asesor Tecnológico de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, a punto de cumplir sus 250 años, por su 56º presidente, Dr. Manuel Muñoz.
La Real Academia tiene la segunda mayor y más importante colección de pintura clásica de España, tras la del Museo del Prado de Madrid.
La Tecnología y el Arte son dos de mis pasiones, así que combinarlas parece una propuesta interesante.