No me gusta postear lo mismo que todos, a la vez, con los mismo enlaces. Pero es que lo del Gobierno Bush no tiene nombre.
El que no respete los derechos de los ciudadanos de otro país (Echelon) o en otro país (Guantánamo, vuelos secretos de la CIA, etc) no está nada bien. Pero que no respete las leyes ni los derechos los ciudadanos de SU país, eso es fascismo del de verdad (y no tirarle huevos a un rockero convertido en directivo de la mafia).
Cito, del Ministerio de Cultura:
En esta página se pueden consultar las tarifas generales de las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual que son aplicables a los usuarios que hacen uso de los derechos que estas entidades tienen encomendados para su gestión.
En dicha página, a parte de listar las “tarifas”, pone lo siguiente:
Se hace constar que el establecimiento de las tarifas generales es una potestad que el Texto refundido de la ley de propiedad intelectual confiere en exclusiva a las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual, sin que, por tanto, el Ministerio de Cultura intervenga ni en su fijación, ni en una ulterior aprobación de las mismas.
Muchos de mi generación (X) llevamos esta imagen grabada en la retina:
Pero hasta ahora todo habían sido promesas, investigaciones, trucos y desesperación.
Por fin el Instituto Nacional de Ciencia Industrial y Tecnología Avanzadas (de Japón, claro, dónde sino) ha creado lo que para muchos es tan ciencia-ficción, y ventana al futuro, como lo puedan ser los coches voladores o los traductores-sintetizadores vocales a tiempo real:
El futuro: ese lugar maravilloso donde vivir y soñar… por el que tenemos que luchar para que no nos lo roben, secuestren o hagan inaccesible… os implemente no exista.
A raíz de este post, se abrió un interesante debate sobre la conveniencia de los memes.
v512 nos propone el siguiente meme:
Descargad el archivo original (en .sxd), difundidlo y usadlo / modificadlo / mejoradlo como queráis, pues está en el Dominio Público, y el autor quiere que sea una obra colaborativa.
Hace un par de semanas compré un videograbador DVD con discoduro en la FNAC.
Al llegar a casa, después de pelearme con los cables de la TV, el homecinema 5+1, la TDV, la PS2, Ono, y el reproductor de DVD (todo, por supuesto sin leer el manual como de costumbre), hago la primera prueba programándole a mi hijo una de las pocas buenas series que ha hecho (o comprado) Disney (Little Einsteins).
El año pasado se inició un juicio sobre patentes cuyas repercusiones pueden ser espectacularmente espeluznantes. Tanto es así que en la lista de los diez casos de patentes más importantes, el profesor Wegner pone a este el primero.
Michael Crichton escribió recientemente un excelente editorial en el New York Times hablando (e ironizando) sobre el tema. En Managing Intellectual Property tienen un artículo (bastante tendente a la postura pro-patente) que explica con más detalle el caso.
Lo dicho, 2.0.2.
Gracias AndOr.