Anoche me reí un buen rato con el nombre de un plato y la camiseta de un camarero en el restaurante Chino Latino de Minneapolis.
El plato eran los “Phuket Noodles”. Cualquiera que sea bueno en geografía (o que le guste emplear Google o Wikipedia) sabrá que Phuket es una espectacular área del sur oste de Tailandia, con unas playas paradisíacas. Pero claro, ahí está el idioma para causar malos entendidos y chistes divertidos.
Los Open Educational Resources (“recursos educativos abiertos” aunque quiere decir libres, pero no lo han bautizado así por la confusión que “libre” causa en inglés: free = gratis y/o libre) son una excepcional idea por la que algunos luchamos desde hace años.
Si quieres saber más, aquí tienes un estudio de la OCDE sobre los OER (gracias Celia).
Mientras espero en el aeropuerto para salir hacia Chicago, estoy viendo House en mi iPod video.
En el episodio “Problemas de Comunicación” (temporada 2), en la versión española de House, cuando el protagonista se encuentra en el aeropuerto de Baltimore (MD-EEUU), se oye una voz que anuncia la salida del “vuelo a Madrid de la compañía Iberia”. Al oirlo me he quedado sorprendido, y como buen geek, en ve de fiarme de mi memoria, me he conectado para comprobar lo que suponía: NO existe ningún vuelo de Baltimore (ninguno de sus dos aeropuertos GBO o MTN) a Madrid.
Lo reconozco, tengo amigos implicados en Fon, por lo que no seré muy duro (públicamente). Pero lo del rollo “revolución social” apesta a capa de barniz marketiniana. -¿Bills y Linus? OMFG. No es que no crea en las revoluciones sociales y el libre acceso a la red. Pero me lo creo más si parte de un hacklab o de un grupo Wireless que si parte de pelotazo-man o su grupo de influyentes blogeros a sueldo.
Nada como los largos viajes con sus vuelos intercontinentales para generar situaciones que se podrían denominar surrealistas, si no fuese porque el término está ya desgastado.
Desde la increíble situación en Barajas, donde en la puerta de embarque del vuelo Madrid-Nueva York han llamado a los pasajeros que veníamos de vuelos en conexión (o sea, los que veníamos de alguna otra ciudad que no fuese Madrid)… y -¡solo éramos 3 en todo el avión (un B-767-300ER completito)!
Gracias a Alvaro me entero de esta noticia publicada en El Mundo, la SGAE ha llegado a un acuerdo con la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER) para un nuevo sistema de tarificación y pago en bares y restaurantes.
La noticia no dejaría de ser otra de esas tristes curiosidades del tiránico sistema vigente, si no fuese por unas declaraciones que al final de la misma realiza el secretario ejecutivo de AMER:
– Pelis desternillantes de SuperMario (Game Over, GrandTheft, … hay un montón -¡busca!)
– Hablando de Mario, el ratón más cool hasta la fecha
– USB que -¡carga soplando!
– Toalla de playa Twister (con esto, hasta los geeks ligan en la playa, aunque haya musculitos al lado, oiga)
– Skins de diseño para el portátil (a ver si acertáis cuál es el que me compraría y por qué)